lunes, octubre 20, 2008

Mal de muchos...

Salgo a caminar, por la cintura cósmica del sur, versa la letra de la canción que oigo por los parlantes de mi auto y que aprendí cuando estaba en el colegio, me la enseñó mi gran amiga argentina Adriana Sadauskas.
Ahora salgo de mi casa y no por la cintura cósmica sino por otra bien terrenal de mi ciudad. Son las 7:15 de la mañana y empieza mi odisea, aquel viaje que a Ulises le demoró diez años y a mí me parecerán otros tantos cuando llegue a mi destino -el trabajo- y de hecho, de hecho en mi rostro haya una arruga más de toda la tensión acumulada en el camino, si no son dos o tres.
Pongo en marcha mi carro, no he avanzado ni unos diez metros cuando mi llanta cae al primer hueco que encontré en mi largo " porvenir", porque "por venir" tendré varios cráteres que amenazarán la suspensión de mi carro. Seguramente alguien pensará:¡qué burra!¡debería haber evitado el hueco! A ello contestaré: ¡estaba evitando otro más grande!, desde luego.
Voy avanzando y entre sortear los hoyos del camino y las kombis/buses/ colectivos que paran en cualquier esquina voy pasando por dos distritos, cada cual con sus particularidades, cada cual con sus huecos, semáforos y rompemuelles.
Llego a la Costa Verde -aquella maravillosa pista que rodea parte de la costa de mi ciudad- De verde: el 2% y de "maravillosa" nada (el rostro de un adolescente en plena crisis de acné resulta un cutis lozano y rosagante al lado de este asfalto que me ofrece su fría extensión)...
Y entro, rauda y veloz a una de las avenidas más largas que tengo que recorrer para llegar a mi destino. Veo ríos donde sólo hay asfalto: el tráfico en su gran y enorme sentido me ataca. De hecho, tengo contados unos quince semáforos a lo largo del recorrido que es aproximadamente de 3.4 kilómetros, no más. Cada vez que llego a una esquina, éste se pone en rojo. El alcalde es una reverendo tarado, cree que la "ola verde" es que toooooodos sus semáforos estén en verde pero a la vez, claro: cuando llego cambia y me obliga a detenerme. ¿Me dejo entender? ¡15 veces! ¡Sabrá que significa la s i n c r o n i z a c i ó n, digo yo! Pero prendió el azar semáforos carmín y detuvo el autobús...me dice Serrat y me animo un poco.
Buses, carros, mototaxis, bicicletas, peatones,ticos, ticos, ticos, camiones, furgonetas, taxis, taxis, mototaxis, más taxis y más mototaxis... Me cruzan, me cruzan y me cruzan a rodar y a rodar y a rodar y a rodar mi vida me canta Fito. Ya entiendo cómo se sienten la aguja y el cañamazo de nuestras prácticas de punto cruz... ¿Cómo haríamos? La reacción hepática me resultará inútil, puede ser catártica en su momento pero inútil al fin y al cabo y la arruga amenaza, amenaza...
Sigo escuchando la música que me gusta y sólo me queda cantar qué difícil se me hace mantenerme en este viaje, y a la vez pienso: "Claudia, relájate y disfruta, debe ser peor cruzar el Niágara en bicicleta.
Visualizo el regreso y en la música de compañía: de hecho, los Bee Gees y Staying alive será lo indicado.

viernes, octubre 17, 2008

¡Japiverdi tu mai blog!



Hoy cumplimos un año.
Efectivamente, http://www.enpuntomuerto.blogspot.com/ nació un día como hoy del año pasado.
Nada de lo que diga puede decirse sin empezar por agradecer a varias personas que han estado para este blog incondicionalmente.: Viva, que más puedo decir que no te haya ya dicho: maestra, guía, consejera en todas las lides del bloggerespacio. Micaela, mi hija, por las fabulosas ideas con las que me ha alimentado a lo largo del año, Juan Carlos, por ser mi maldita constante inspiración y mi peor/ mejor crítico. A Alejandro, que se mantiene en su "atalaya". A mis amigas de los cafecitos terapéuticos: Magalli, Marie Lis y Elena. A mis alumnos. A todos los que se toman un receso en sus agitadas vidas, me leen y hasta a veces tienen las ganas de volver a "visitarme".
En esas cincuenta y dos semanas he tenido muchas tristezas, muchas alegrías, pérdidas, recuperaciones, risas, llantos y debo confesar que este espacio ha sabido acompañarme en todas ellas. Este blog, que nació con miedo, humilde, íntimo, inmaduro y que poco a poco fue ocupando un lugar importantísimo en mi vida le debo mucho más de lo que los lectores se imaginan, por sobre todo: mi salud mental.
Los artículos a los que les tengo más cariño son aquellos que se etiquetan en Mundo familiar y Del amor y otros demonios. Sin embargo, hay los divertidos, los pensantes, los reflexivos, los superficiales, o sea: de todo como en botica.
Apagamos la primera vela y me despido con unas gracias finales para todos: por leerme, por estar ahí, por sus sugerencias, por darme ideas para temas cuando creo que se me agotan, gracias por los votos que me dieron en su momento, gracias sobre todo por acompañarme y hagamos un sano brindis con agua –que está de moda- para que esta chata siga produciendo algo que la hace muy feliz. Salud!
Claudia

lunes, octubre 13, 2008

Humillada, ofendida pero a salvo

Advertencia: El título de esta publicación puede sonar algo dramático especialmente si voy a hablar de un episodio que sé que puede salvarme la vida. Sin embargo, sigo manteniendo una postura de desorientación con respecto a los avances de la tecnología científica en cuanto a este tema.

Hoy Lima amaneció bien fría, para ser octubre, la garúa es abundante y seguramente la humedad debe rozar el 100%. Han habido dos días soleados, tibios que me hicieron pensar que ya podía empezar a guardar mi ropa de invierno: me equivoqué. Me tendré que abrigar bien, esta tendencia espantosa de ser friolenta me mata puesto que me siento envuelta como una cebolla, capa tras capa.Tengo una cita a las 2 pm, sé que es una cita que me puede salvar la vida con los antecedentes familiares que carga mi genética, y sobre todo si me han hecho tres biopsias para descartar la presencia de un "cangrejo" como dice mi marido. Yo no soy scare face, soy scare boob. Hoy tengo que pasar por la waflera: tomarme una mamografía.
El solo pensar que me tengo que calatear (peruanismo de desnudar) de la cintura para arriba me pone de mal humor. En primer lugar, porque en esta calateada no hay entretenimiento de por medio. En segundo lugar, porque ya estoy calculando que me voy a morir de frío y en último lugar, porque simplemente me van a aplastar las tetas. Disculpará la audiencia el uso del lenguaje tan directo: no hay opciones, me van a aplastar las tetas!
No es la primera vez que me someto a este examen, religiosamente lo hago una vez al año desde que cumplí 40. Estoy totalmente consciente de que toda fémina DEBE someterse a este examen si ama la vida, si ama a su familia. La medicina preventiva nos da la oportunidad de ganarle a la muerte antes de empezar cualquier partido. ¿¿¿¿¿LO ENTIENDES????????
No obstante, no hay nada "feliz" en la medicina que me previene, una vacuna te salva la vida pero el poto te duele, un papanicolau te salva la vida pero... sin comentarios, entonces la mamografía no es precisamente una ocasión que me haga muy feliz a pesar de su trasfondo.
Ya no la hago larga...
Llegó al consultorio, me calateo. Me dan una especie de "mañanita" de tela con abertura delantera que evidentemente, no me abriga nada. Tal es mi frío que la enfermera me sugiere que me ponga alguna prenda de abrigo sobre los hombros. Paso a la máquina, waflera, sandwichera, plancha, aplastadora, o como quieran llamarla. Me colocan en la primera posición: de costado.
Con una profesionalidad inobjetable la enfermera hace todo lo que esté a su alcance para lograr que la "masa mamaria -mm-" (por darle un nombre científico) y todos los músculos que están involucrados logren encontrar un espacio digno entre estas dos gigantescas placas de acero que poco a poco irán juntándose hasta dejar MI mm literamente como pepa de mango después de la última chupada (suena horrible, pero es verdad).
Aquí, en esta parte de la prueba tengo un grave problema que me pasa la factura: soy chata. Eso significa que para lograr el punto correcto tengo que empinarme, puesto que de lo contrario literalmente estaría colgada de la teta de esta máquina helada que me va a salvar la vida. ¿Cómo haríamos? Digo, podríamos sugerirle a la enfermera que tal vez un banquito no estaría nada mal para no tener que hacer este esfuerzo sobre humano (y patético). Encima, me pasa un pensamiento espantoso, casi apocalíptico por la cabeza: y ¿si en este momento hay un temblor? Me quedo atrapada! Atrapada por la teta, de la teta, por culpa de la teta mientras la tierra tiembla!
La otra postura (de frente) no es menos dolorosa; ya se me hizo un nudo entre la prenda que usé para abrigarme, la "mañanita" que me dio la enfermera, y el frío que me enreda terriblemente. Además, como hay que confirmar que las imágenes hayan salido bien, sigo esperando medio calata, cruzando los dedos para que no tenga que repetir ninguna de las escenas anteriores.
Encima viene luego el doctor, muy simpático él, me va a hacer una ecografía por si las dudas, y me echa ese gel HELADO para que pueda usar el aparato ese que te escanea el seno. Mmmm, usted tiene mama densa*... Todos los años me dice lo mismo, y me mato de la risa internamente por el término utilizado. Denso: dícese de lo que es compacto, apretado, según el Diccionario de la RAE... pero trae otro significado: espeso, oscuro, confuso. Está de más decirles con cuál decido quedarme.
Me visto, me abrigo bien y pienso que saliendo me voy a tomar un café bien caliente. Me retiro con hidalguía pero no puedo evitar sentirme humillada y ofendida. Aquello que hace de una mujer un objeto de deseo se convierte literalmente en dos pedazos de carne, quasi apanada, como la mejor milanesa y en mi caso, colgada como en el mercado. No obstante, he confirmado que sigo teniendo una mama densa...
Estoy sana, esta vez no hay peligro de biopsia alarmante.

*Mama densa: una mama poliquística -llena de bolitas de tejido-, ésa hay que cuidarla más.


viernes, octubre 10, 2008

Una sociedad atractiva


He vuelto a ver después de algún tiempo La sociedad de los poetas muertos, sensacional película con un Robin Williams menos “payasesco” que en otras producciones. Al margen de que siempre me atraen las películas ubicadas en ambientes educativos por razones obvias, ésta transmite un mensaje enriquecedor y a la vez doloroso.

Rescato varias frases que Mister Keating (Williams) les dice a sus alumnos:
- Hay que ver las cosas de manera diferente aunque parezca tonto o equivocado.
- Debes buscar tu propia voz.
- No caminen por la orilla: vean a su alrededor.
- Atrévanse a caminar y busquen nuevos terrenos.

Se le puede decir tanto a los chicos, a ellos que están llenos de energía, de ganas de vivir, de no saber qué hacer. Llenos de ganas de buscar su propio camino, alejándose de lo cotidiano, de lo rutinario, Ellos que persiguen el sueño de ser ellos mismos y no ser protagonistas de sueños ajenos. Es el gran momento de aprender a conversar, respetar y empezar a soltar amarras. Lo peligroso es que si no hay adquirido una fortaleza suficiente, los rumbos oscuros que la vida les puede ofrecer son infinitos: sectas, drogas, alcohol, etcétera. Complicado soltar cuando hay tanto peligro ahí afuera.

martes, octubre 07, 2008

¿Dónde falla la combinación cromosomática XY?

Con ver esta lista entenderán lo que quiero decir:

1. Sólo pueden hacer UNA cosa a la vez: si ven televisión no pueden hablar por teléfono.
2. Son incapaces de recordar TODAS las fechas importantes, aunque solo sean dos.
3. Jamás aprenderán los nombres de todas tus amigas.
4. Son incapaces de tomar decisiones sencillas: si hacen las compras –gran avance- y no encuentran algo de la lista, no pueden resolver: te llaman ochenta veces al celular para que les des la solución.
5. Su capacidad verbal es sumamente limitada y en algunos casos, nula.
6. Muestran una incapacidad para transmitir entusiasmo y emociones. No obstante, hay un caso de excepción: el fútbol o el tennis -deportes-.
7. Todos son hipocondríacos y por lo tanto, dramáticos hasta morir.
8. Tienen una obsesión con el tamaño de su pene y el funcionamiento de éste.
9. No pueden contener sus flatulencias ni parientes cercanos, aunque después pidan disculpas.
10. Se enorgullecen del magnífico funcionamiento de su colon (generando la envidia de las féminas que los rodean, desde luego).

jueves, octubre 02, 2008

Mirarse por dentro

Mirarse no es fácil, mirarse realmente y tratar de comprenderse puede costar "sangre, sudor y lágrimas". Una gran parte de la humanidad prefiere rehuir de ese peligroso ejercicio pues teme descubrir varios 'algos' para los que no está preparado: uno mismo.
Mirarse por dentro causa estragos, remueve conchos, heridas, pus, basura, rencores, maravillosos recuerdos, lágrimas y carcajadas. Sin embargo...
Sin embargo, como mucho de lo que cuesta en la vida hace falta valor, y encontrar un método personal puede costar años de lucha. Algunos necesitan ayuda, otros pueden solos, pero en todo caso es bueno hacerlo de vez en cuando porque no hay nada mejor que reconocerse ante sí mismo y saber que somos mortales e imperfectos, y por ello, aprender a perdonarnos. Eso es lo más complicado.
Idea Vilariño, uruguaya, mujer que quiso permanecer por largo tiempo alejada de la fama, completa y extraordinaria poeta lo dice a su manera, enriquecida por las palabras que solo ella sabe combinar:


Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay, dime
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que desprenda la cabeza
del fárrago de libros y de hojas
y que la lleve hueca atiborrada
y la deje en reposo allí un momento
la miraré a los ojos con un poco
de ansiedad de curiosidad de miedo
o sólo con cansancio con hastío
con la vieja amistad correspondiente
o atenta y seriamente mirarme
como esa extraña vez-mis once años-
y me diré mirá ahí estás
seguro
pensaré no me gusta o pensaré
que esa cara fue la única posible
y me diré esa soy yo ésa es idea
y le sonreiré dándome ánimos.

(I. Vilariño)

lunes, septiembre 29, 2008

Té de tías

Esa vieja fórmula "te de tías" se refería a la reunión que le organizaban a la novia sus tías antes de casarse. Según observo, en estos tiempos ya no ocurre.
Sin embargo, el término (todojunto) tedetías se utiliza para identificar a ciertas reuniones en las generalmente predomina el elemento femenino (algunos inclusive, las apodan aquelarres) y evidentemente se conversa sin parar. En ello, hay por parte de los observadores una suerte de prejuicio y tendencia a la generalización de identificar a todas esas reuniones como huecas y superficiales.
Por suerte, existen tías que ser reunen a conversar sobre cosas trascendentales, a compartir preocupaciones en común, a evitar volverse locas (más), entre las fundamentales.
El otro día escuché una frase sobre los blogs, abundan aquellos que tienen características de té de tías. Confirmo que el comentario es un poco peyorativo.
En este Blog, por ejemplo, escribo sobre los temas que saco de una deliciosa cantera que mi inspira a diario: la vida, mi trabajo, mis alumnos y mis hijos. Y estos de "tías" no tienen ni un pelo.
En el mundo de los Bloggers se encuentra de todo como en botica. Sin embargo, voy confirmando que la hay mucha gente que se niega a reconocer en el Blog (cualquiera que éste sea) un valor. Relega el poder que los Blogs están empezando a tener como un medio de comunicación válido e importante. Nos interesa la opinión de los demás, qué se piensa, qué se sabe, sobre qué se reflexiona. Muchos medios (tv, prensa) empiezan a perder cierta credibilidad...
Me pasan por la cabeza las siguientes frases: no te conozco pero a veces que leo tu blog coincido con lo que dices, no te conozco y cuando leo tu blog confirmo cuánta fortaleza existe para criar un hijo con una enfermedad, no te conozco y cuando te leo veo que uno puede ser capaz de reírse de la vida, no te conozco pero me informo con lo que me cuentas... Y en esta lectura directa o indirectamente me enriquezco con las opiniones ajenas.

viernes, septiembre 26, 2008

Los estereotipos* me “nerviosean”

Decidí pensar un poco sobre los estereotipos femeninos que la vida nos regala a través de la literatura, la música, el cine, la televisión y la vida. En este mundo que sigue arrastrando una esencia machista (aunque digan lo contrario) concluí que no podía hacer una lista tan larga y pensé que sería mejor hacer una muestra que implicara reconocer que al fin y al cabo los estereotipos que encasillan a algunas mujeres con las que convivimos a diario.
Tengo mis estereotipos favoritos y me gustaría compartirlos con ustedes.
Encasillada en primer lugar está la ejecutiva: piernas largas, lentes fashion que usa sólo para leer los documentos, ropa de última, una suerte de loba dispuesta a conquistar a cuanto macho alfa se le presente en el mercado. No le importa la fama que tenga, porque ella es capaz de manejarlo todo.
En segundo lugar, visualizo al ama de casa: visualícese el uso del mandil amarrado a la cintura –siempre me ha parecido ridículo puesto que lo más probable es que se te ensucie de la cintura para arriba- . Blusa manga corta, sin mondongos que les cuelguen debido a las labores domésticas de planchar, lavar, barrer, etc. etc. Puede con todo, y cuando el marido llega por la noche lo atiende como si fuera una geisha.
No menos importantes se combinan la linda pero tonta, la poco agraciada pero inteligente: Idea que seguramente nace de pensar que la fea debe desarrollar otras habilidades mientras que la linda no las necesita. (Por supuesto que esta idea tiene que ver con conseguir marido).
Y por último, mi favorita... la profesora de literatura: sastre, blusa abrochada hasta el cuello, moño, lentes, mirar severo, impositiva, memorística, reprimida y amargada… ¿No es un sueño?
¡Simplemente, me encanta…es que la vida, es tan entretenida!
Lo peor es que creo que a veces los estereotipos coinciden con la realidad.
* Imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable (Fuente: Diccionario de la RAE).

martes, septiembre 23, 2008

¡YEEEEEH! ¡Tengo Facebook!

Estoy recontra impresionada con este invento de la red llamada Facebook. Ya para mí el tema de Google encabezaba mi lista de las creaciones del siglo XXI pero el Facebook se pelea el primer puesto.
Un amigo me dijo: Chata, tienes que tener Facebook para conectarte con un montón de gente, no te imaginas a quiénes puedes reencontrar por ahí. Y efectivamente le doy toda la razón, es una inmensa comunidad...
De hecho, este sistema permite encontrar a personas y proponerle a éstas que “te acepten como amigo” para que puedas tener acceso a una suerte de fragmento del mundo personal que quieran mostrarte. He logrado encontrar a varios y varias que no veía hace años y de hecho tomar un café, compartir un almuerzo: gente que siempre tenía guardada en mi corazón y le había perdido el rastro.
Es cierto que terminas publicando parte de tu vida privada a disposición de cualquier lector, pero de alguna manera el Facebook te permite jugar con ciertas restricciones. No obstante, vives enterándote de lo que está en "cartelera": quién tiene una relación sentimental, quién ya no la tiene, quién asiste a tal evento o lo que alguien va a hacer por la noche o a ser por la noche (vean como la cuestión gramatical ayuda). Conclusión: el chisme "face to face" ha entrado en una laaaaaaaaaaaaaarga agonía... Conclusión: del "face to face" al "facebook".
Es pues un invento más de la red en la que cada día nos enredamos más, de la que cada día nos volvemos más dependientes a pesar de nosotros mismos.
pd. Me sentí realizada cuando mis hijos me aceptaron "como amiga".

sábado, septiembre 20, 2008

Helena tuvo la culpa -una lección de mitología-

Como muchos saben la mitología es una de mis debilidades. Los dioses griegos y sus historias terminan siendo tan entretenidas y humanas, que una vez que uno entra en ese mundo (de lleno) se siente atrapado para siempre.
Una de las historias que más me ha llamado la atención es la guerra de Troya, pero no desde la perspectiva que nos la cuenta Homero en La Iliada, digamos que hablaré hoy de la “madre del cordero”: Helena.
Como se sabe Zeus tenía una gran debilidad: las mujeres. No tardó, por ello, en echarle el ojo a Leda, una bella princesa mortal casada con un rey terrenal. Gracias a su gran capacidad de transformación, Zeus se volvió un cisne y una noche que ella salió a pasear cerca del lago, tuvieron un encuentro sexual -no preguntar, es mitología y todo es posible-. Les recuerdo que Zeus se convirtió en lluvia de oro para estar con Dánae, en hormiga para estar con Clítoris, en toro para estar con Europa, en humano para estar con varias, etcétera, etcétera. Esa misma noche, Leda yació con su marido y de ambas uniones dio a luz dos huevos: en uno Cástor y Pólux (divinidades), en el otro Helena y Clitemnestra. O sea que el origen de esta belleza famosa pudo estar en el mismísimo Olimpo. Años después se casaría con Menelao y otros años después, Paris le echaría el ojo: la causa por la que la guerra empezó.
Entonces, sea como sea, el origen de la guerra de Troya estuvo en las manos de una mujer. Así como la caja estuvo en manos de Pandora que destapó todos los males del mundo, así como Eva tuvo en sus manos la manzana y tentó a Adán, cabe la pregunta: ¿por qué ese ensañamiento con el género femenino y ese afán de echarnos la culpa de todo?
Finalmente en la vida real, no creo que haya habido una Helena, algunos historiadores consideran que tal vez fue alguna nave importante que los troyanos les capturaron a los griegos y eso fue el desencadenante de esta mítica guerra. No obstante, hay que tomar en cuenta que en esa época la mujer y el barco estaban en la misma categoría: eran las propiedades más importantes. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento se recoge en las tablas de los X Mandamientos: “No desearás la mujer de tu prójimo, ni su casa, ni su burro”: mismo valor. Estos dos últimos elementos han sido eliminados a lo largo de la historia.
Podemos pasarnos horas discutiendo por qué la historia, y curiosamente las religiones, han culpado a la mujer de todas las grandes desgracias de la civilización. Personalmente, considero que una explicación la podemos encontrar en la inseguridad sentida por el género masculino al confirmar, día a día, que sólo la mujer tiene el gran don (como la diosa naturaleza) de dar vida. Para este tema hay numerosa bibliografía. Un texto muy interesante es Las cuatro mujeres de Dios: la puta, la bruja, la santa y la tonta, de Guy Bechtel, que prometo comentar en algún momento.

miércoles, septiembre 17, 2008

Mitad verdad/mitad mentira: tribulaciones cotidianas de una fémina

5:55 am: El primer sonido de la mañana: RPP le presenta los Deportes gracias a Shick de Gillete ¡Pucha, me tengo que afeitar! Estoy recontra peluda y hoy quiero ponerme una falda sí o sí. De vez en cuando hay que sacar a pasear el lado femenino y el jean ha empezado a apretar un poquito..., una nadita... ¡Cinco minutos más, piedad, cinco minutos más!
6am. Me levanto, hace frío despierto a mi marido y le digo que cuando termine con la ducha le aviso. Por suerte no me tengo que lavar el pelo: ayer fui a la peluquería me recortaron un poco y me cepillaron –el pelo, desde luego-. Saco ropa interior, voy al baño, prendo la luz, me doy la primera mirada del día a la espejo y en eso ………… ¡HORROR! ¡Me he convertido en una suerte de Betty la fea. Me puedo morir!
6:07am. Medianamente repuesta después del shock. El corte de pelo y peinado de ayer no existen. El cerquillo que me lo había “recortado” está a la mitad de la frente, me siento una de las hijas de la antigua serie Papá lo sabe todo –pido perdón a los lectores nacidos después de los setentas-. Estoy más bocona que nunca...ahí me relajo, tengo una explicación: me había olvidado de sacarme la férula que uso desde anoche para evitar destrozarme los dientes porque tengo burxismo (averiguar por su cuenta qué es). Una vena se ha reventado en mi cachete y no digo mejilla porque yo tengo cachete (gordito y redondo). Encima, como ya me viene la regla, tengo un grano con muchas ganas de crecer sobre la fosa nasal izquierda que camina a ser grado Verruga. Ruego que mi marido no se levante todavía porque con esta cara, al toque pide los papeles del divorcio automático en la Municipalidad más cercana.
6:20am Con el pelo recién lavado, y harto alaciador para que el cerquillo baje lo más que pueda me empiezo a vestir.
Primer problema: olvidé afeitarme. ¿Y ahora? De nuevo aplicar el pantalón. Voy a ponerme uno de corduroy, mi blusa gris y aunque estuve así para una reunión de la semana pasada, esta vez no importa.
Segundo problema: ¿en qué momento de esos malditos siete días que pasaron esta cosa llamada pantalón se confabuló junto con alguna maldición extraplanetaria y ha decidido no cerrar bien? Si he cumplido la dieta al pie de la letra. Digamos que ahora el espejo me devuelve la imagen de un chorizo mal envuelto o un rollo que está entrando en la categoría cintura de alfajor (visualizar el manjarblanco -dulce de leche- que sale entre las dos capas).
Opciones:
(a) me cambio pero se hace tarde.
(b) meto la huata todo el día.
(c) salgo con un abrigo cubretelotodo digno para usar el día de hoy.
Opto por la (c).
7:25 am Me miro al espejo antes de salir. Es buena hora porque no hay mucho tráfico en mi ruta. El espejo es más compasivo conmigo, Betty la fea se ha ido pero ha dejado su huella. La férula se está remojando en un preparado que me indicó la dentista (camino a los dientes postizos, pienso), la venita pudo desaparecer con el corrector, el grano creciente medianamente disimulado: el maquillaje hace milagros. Me tiré el cerquillo medio al costado, pero de hecho ALGUIEN en el trabajo me hará algún comentario… como si la viera. El abrigo cumple su función cuando me siente en el carro, me desabrocharé el botón de la cintura y me bajaré un rato el cierre para recuperar el cadente y normal ritmo de mi respiración. Ante la típica pregunta femenina (cómo estoy?) mi marido dice que estoy bien –ojo que no ha dicho MUY bien, pero sé que ni me ha visto porque está acuartelado tras el monitor de su computadora-.
7: 45am. Los huecos, los micros, las mototaxis, los taxistas hermosos, los semáforos en “ola roja” y todos los rompemuelles me hacen sudar a chorros la tonelada de base, polvos translúcidos y alaciador para el cerquillo, que he usado en mi pequeña humanidad. El jugo de papaya con salvado, miel, polen, y ajonjolí que me recetó mi amiga Cecilia me han llenado de gases, este pantalón no me va a cerrar ni muerta cuando llegue al trabajo. ¿ Y ahora quién podrá salvarme en mi middle age?

sábado, septiembre 13, 2008

¡Es una niña!

A Micaela, por su fuerza, por su esencia
(disculparán los lectores lo extenso de esta publicación)

Durante mi primer embarazo me preguntaba: ¿cómo se quiere a un hijo? Pues sabemos cómo querer a nuestros padres (con todas sus fallas), a nuestros hermanos (con más fallas todavía), a un hombre… pero querer a un hijo era totalmente nuevo, un sentimiento que nunca había experimentado.
Cuando nació mi hija en un frío setiembre 18 años atrás y la tuve entre mis brazos no me vino repentinamente ese amor maternal del que hablaban las novelas: tuve miedo, un miedo inmenso y una confusión que reflejaba todo lo pensado desde que supe que iba a ser madre, un miedo que era el resultado del milkshake de sentimientos que tenía en ese momento, del cansancio de parir, de las hormonas revueltas, las esperanzas, el verla sanita y completa, y más. Ahora empezaba a querer a esta niña que había llegado a mi vida, mi niña (porque para una mujer tener una niña es espectacular; digan lo que digan es una especie de regreso a la infancia: recuperas a tu muñeca y ahora puedes jugar con ella 24 horas al día sin que te manden a dormir, ya no vas a poder dormir!!!).
No obstante, empiezas a darte cuenta de que la manera de querer a un hijo genera ante todo un principio que en realidad puede haberse vivido con otra intensidad pero no en su real dimensión: el sacrificio. Horas sin dormir, vivir un encierro con un horario que ya no depende de ti. Sacrificios que históricamente pueden llegar hasta el moral o el mortal. Uno es capaz de sacrificar la propia felicidad por un hijo (de forma consciente o inconscientemente) sin caer en patologías, desde luego. Ya nada será igual.
Cuando nace tu primer bebé todo el mundo quiere darte consejos y todos son válidos, pero yo aprendí que las palabras más sabias eran la de una voz muy importante: la que fui descubriendo poco a poco en mi interior, mi propia intuición maternal.
Es cierto que los consejos más valiosos fueron los de mi propia madre a pesar de las diferencias generacionales –ella tenía casi 70 años cuando nació mi hija-. No obstante, en la real conexión madre-hijo(a) no se admite tres en escena. Es lo que pienso, si alguien no lo comparte me tiene sin cuidado.
Nada es idílico, lo idílico justamente es eso: no existe. Ya desde el principio me di cuenta que tenía que ser realista con lo que había empezado a vivir, tenía una vida ajena en mis manos: NO ME PERTENECÍA a pesar de las ganas que pudiera haber tenido de que fuera realmente de otra manera. Era evidente que la responsabilidad de llevarla dentro de mí por nueve meses había marcado mi vida, pero había que criarla para el mundo de fuera, no para mí, ni para su padre, ni para sus abuelos, criarla para ella misma.
Pisamos terreno minado cuando criamos a una niña, es más conflictiva, más rencorosa, más vulnerable. Por momentos te ve como la mujer en la que quiere convertirse y por otro, como aquella que jamás quiere ser. Te ama con locura y en eso te vuelves su enemiga, compartes con ella demasiados espacios y ella quiere, debe y merece su propio lugar. Ya lo ha ganado, solo con nacer, es cierto, pero lo tiene que demostrar y ahí empieza la batalla. Yo no sabía eso en esa fría mañana de setiembre.
He disfrutado de mi hija cada minuto de mi vida desde que nació, con sus bemoles, con sus llantos casi interminables, prendida de la teta en horas inimaginables, en situaciones inimaginables, cada cambiada de pañal, y cuando durmió toda una noche la disfruté más. La he disfrutado cuando me bañó de espinaca al darse cuenta de que escupir era divertido, cuando la peinaba y vestía y ella se empecinaba en tener el pelo como una loca perdida. La he disfrutado cuando su primera palabra no fue mamá ni papá sino agua (desilusión total). La sigo disfrutando cuando se echa conmigo en la cama y me cuenta cómo le va en la universidad.
Creo que ella ha disfrutado de mí, a su manera. Hay una fuerza en su mirada que no ha perdido desde que nació y esa fuerza me hizo crear mil y un mecanismos para mantener una conexión especial y no perderla: hacerle entender que yo NO era perfecta, y que nunca pretendí ser un ejemplo para ella. Que ante todo soy contradictoria y humana.
En estos años mi hija ha recibido varias cartas de mi parte (es obvio que me gusta escribir) y gracias a ellas pude hacerle entender muchas cosas de la vida que tal vez en una conversación hubiera generado más de un conflicto. Ello no quita que hayamos tenido grandes discusiones, no muy grandes encontronazos, y la conexión sigue viva. Nos reímos mucho, muchísimo y lo seguimos haciendo, sí que lo seguimos haciendo… ahora más cuando nos reímos de los hombres que conviven con nosotras…. y también lloramos juntas, pero no tanto: otro elemento compartido: somos de llorar poco.
Hay frases que a mí, como madre, me fueron muy útiles y creo que fueron muy valiosas para ella, en distintos momentos de su vida (y de la mía). La crías para que ella también sea madre al fin y al cabo. Comparto algunas: Soy tu amiga, pero por encima de todo soy tu madre / Hija, no tienes una madre perfecta: me equivoco más de lo que crees / Busca propio tu camino, mi historia es mía y no admite réplicas / Ser mujer es duro pero muy divertido / Si nos reímos juntas ¿por qué no podemos llorar juntas? / Yo tengo mi privacidad, por eso respeto la tuya / ¿Quieres un heladito?/ Tengo miedo / Te quiero. Nunca esperé nada a cambio. Si me dijo no, o no me contestó y a mí no me gustó: me guarde la lágrima y luego tranquila en algún momento lo conversé con ella. Las mujeres tenemos una forma muy peculiar de guardar nuestros rencores.
En todas esas palabras he dejado un pedazo de mí y ella lo sabe. Tu hija tiene más en común de lo que se muestra a la vista, es tuya y a la vez no lo es. No obstante, hay que reconocer que no hay fórmula perfecta para llevarte bien con ella salvo chambear cada día y no desmayar en el intento. Puedes tirar la toalla a veces, pero hay que levantarla pronto porque eso sí… al mayor descuido se te puede ir para siempre…. Es mujer, no lo olvides, tan conflictiva como tú.
De una canción maravillosa de John Mayer, cantante que mi hija “me presentó”:
Girls become lovers who turn into mothers
So mothers be good to your daughters, too


¡Mica, bienvenida a tu mayoría de edad, aunque por dentro ya lo eres!

jueves, septiembre 11, 2008

Luz de la inteligencia

Ser medianamente inteligente es complicado en estos tiempos; complicado porque puedes terminar sufriendo más, puesto que eres de los pocos que se dan cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor (ya me subí en el coche de los medianamente inteligentes).
Ser medianamente inteligentes supone cuestionarte la vida, cómo la vives y cómo te vive ella a ti, y no aceptar otras ideas solo porque alguien (que lo más probable sea menos inteligente) lo diga. A veces, la prepotencia, el poder, el dinero, el color de la piel, la nacionalidad, la clase social, entre otros factores contribuye a que algunas “reses”, con el respeto que el ganado vacuno se merece, aparezcan como lumbreras en el túnel de la cultura u otros túneles en donde su luz cerebral el menor a la que puede dar una velita compactita Misionera.
No puedo evitar que me jorobe la gente pedante y soberbia que cree saber más que todo el mundo, gente que grita más fuerte y no sabe comunicarse con palabras pues no sabe usarlas.
Sin embargo, entro en una gran contradicción puesto que pienso: dichosos los estrechos de mente porque al final serán los que menos sufran, ¡no se darán cuenta de lo que les pase por idiotas!. Amén.

lunes, septiembre 08, 2008

AA

para ti, me lo pediste: aquí lo tienes

Para reconocer que uno tiene un problema se necesita mucha valentía. Es muy fácil seguir viviendo sin enfrentar las cosas y sin pensar en el daño colateral que le hacemos a los demás, sobre todo a nuestra familia.
Una persona a la que quiero realmente mucho, me dio permiso de hablar de su problema. Yo agradecida y con todo el respeto y cariño que merece considero que hacer una reflexión de ello es importante, aunque sean unas pocas líneas.
Ser alcohólico es una suerte de castigo individual y sobre todo familiar. Más aún, reconocerlo debe ser terrible puesto que ello implica mirar hacia atrás y ver todo lo vivido, lo desperdiciado y lo echado a perder. A la vez, es entender que cada día que pasa sin tomar es ganarle a la vida y ganarle a la tentación de volver a malograrte la vida de nuevo, por decir lo menos. Repito: ES UN ACTO DE VALENTIA.
Hay mucha desinformación al respecto pues se considera que el alcohólico es un “borracho cualquiera” y no se toma en cuenta todos los aspectos emocionales, sociales y familiares que han podido condicionar a que hayan personas que dependen de esta droga social. A ello agregado el problema que la sociedad celebra, fomenta, motiva, condiciona a las personas a consumir y consumir. A mí me da risa con qué fuerza se ha se ha condenado el tabaco y no pasa así con el alcohol. Habría que ver cuál es el índice de muertes por la nicotina y cual es el índice de muerte por abuso de alcohol: accidentes de tránsito, manejo de armas bajo efecto del alcohol, suicidios, sin contar: matrimonios fallidos, etcétera.
Aplaudo cada día a esta persona que lucha contra ella misma y que me inspira a escribir este “post”: la admiro, la quiero más, y a la vez trato de “acompañarla” a la distancia, hasta donde ella me permita. Cuenta que asistir por primera vez a AA fue espantoso, duro, doloroso, y sin embargo hoy reconoce que ha encontrado el soporte que necesita, la vitamina diaria que la ayuda a seguir luchando y que le ha permitido ver la vida de otra manera. No es una persona perfecta, ni lo será, tiene mil y un defectos pero una simpatía, inteligencia y sobre todo fortaleza inimaginable (más de lo que ella cree) y aunque a veces dramatiza todo ello forma parte de su personalidad: enorme. Vive cada día y sabe que en esas veinticuatro horas tendrá que enfrentarse a un monstruo que la perseguirá eternamente y tendrá que fortalecerse siempre para combartirlo. Hay pues una familia que ha sufrido, hay una familia que se recupera. ¡Bravo por ello!

viernes, septiembre 05, 2008

Publicidad onomatopéyica

Según mi gran amigo el Diccionario de la Real Academia Española, la onomatopeya es 1. Imitación o recreación del sonido de algo en el vocablo que se forma para significarlo.. 2. Uso que en algunos casos para referirse a fenómenos visuales; p. ej., tic nervioso, zigzag. 3. Vocablo que imita o recrea el sonido de la cosa o la acción nombrada.
Curiosamente esta figura literaria se percibe de forma distinta de acuerdo a cada idioma. Por ejemplo, como muchos lectores sabrán: el perro castizo ladra guau-guau mientras que el anglosajón dice bow-wow. Más interesante todavía es el caso del gallo que en castellano canta: kikirikí , en inglés cuck- a- doodle y en francés cocorocó. Evidente me estoy refiriendo a la representación escrita. Seguramente estos tres gallos condenados que cantan a cualquier hora de la madrugada lo hacen igualito. En el caso de tocar la puerta la cosa tampoco es universal, creo que se complica más todavía porque entre los mismos hablantes castizos he recogido estar formas: toc toc, noc noc, tac tac o tum tum entre varias que seguramente ustedes habrán oído.
Podría hacer una lista interminable de las diferentes onomatopeyas que utilizamos en nuestro diario andar por la vida. No obstante, hoy me detengo un ratito en el famoso tucutín que utiliza la propaganda de una empresa de telefonía celular para hacer refencia al sonido que produce el Messenger (mns).
Tucutín …. Pienso: de hecho deben haber realizado millones de pruebas, encuestas, experimentos al respecto … pero a mí NO me suena. En lo único que considero que coinciden es en reproducir un sonido agudo (hablo de la acentuación, fuerza de voz en la última sílaba) pero ni siquiera siento que el sonido real y su supuesta onomatopeya correspondiente sean primos hermanos. Está demás repetirles que deben haber estudiado lo pegajoso del sonido, el poder de recordación y cuanto detalle sea fundamental para que una propaganda sea exitosa. Con pena, a mí el tucutín no me ha convencido, lo relaciono con Rintintín (perro de una serie extraordinaria de mi infancia que ladraba enérgicamente guau guau).
pd. no eran geniales las onomatopeyas de la serie Batman?

martes, septiembre 02, 2008

Sobre la lectura y nuestra generación

Aclaración: el tema de esta publicación no es inédito, forma parte de un correo electrónico que envié hace semanas atrás a cuatro grandes mujeres que me inspiran continuamente.

Una gran amiga me decía el otro día que había tenido una discusión con su madre porque esta última insistía en debería leer y su defensa se basaba en tres argumentos totalmente válidos y respetables: no tenía tiempo, ni el carácter ni la paciencia para enfrascarse en la lectura de un novelón de 500 páginas y por último, porque no le daba la gana. Sin embargo sé que le encanta leer artículos, The economist, Newsweek, Time entre otras lecturas vinculadas a su trabajo.
Ello, por supuesto, me hizo reflexionar en un punto en el que estoy empezando a ser más flexible: no es una obligación tener que leer una novela de 500 páginas, ni que ello genere discusiones y menos aún, culpas. La vida es lo suficientemente complicada para nosotros, los adultos, para hacer marejadas de algo que no va a ocurrir. Encima como si fuéramos unos niños nos lo siguen sacando en cara: ¡de horror!
La lectura, como actividad, forma parte de nuestra vida diaria, es inevitable. Leer un periódico, un informe, una revista mientras esperamos, un mail, un blog, whatever; es algo que yo le repito a los padres de los chicos con los que trabajo. Sin embargo, en el caso de estar en un periodo formativo (escolar) es innegable que es el terreno más fértil para lograr que el chico se interese por algo más que la TV, msn, Nintendo, etcétera. etcétera. etcétera. Ésa es la idea: diversificar la actividad cerebral de manera productiva.
Creo que nosotros pertenecemos a una generación que ejercita su cerebro en el día a día; hemos crecido con tres canales de tv, unas cuantas estaciones de radio, tal vez con Atari y, gracias a Dios, mucha conversación cara a cara (fundamental e irremplazable). Somos más expresivos, más comunicativos, más verbales, más leídos (directa o indirectamente), más reflexivos. El privilegio de pertenecer a una generación intermedia entre los sesentas y el nuevo siglo nos da un valor agregado... o por el contrario... nos ha malogrado la vida. Criticamos mucho la crianza que recibimos pero agradecemos los tiempos que nos tocaron vivir... Contradictorios por naturaleza como cualquier ser humano.
Leer o no leer, tiempo o no tiempo, he ahí los dilemas...

sábado, agosto 30, 2008

20blogs peruanos

a mis tres amores, especialmente


Queridos amigos, hoy ganamos: digo ganamos porque tener un trofeo en la mano (muy lindo por cierto) no sería un placer si no fuera compartido. Les debo el triunfo. Sería mezquino el no reconocerlo.
Esta noche, viernes 29 de agosto ENPUNTOMUERTO ganó en la categoría Misceláneo en el Concurso 20blogs peruanos organizado por Páginas Amarillas, gracias exclusivamente a los votos recibidos. De hecho los votos vinieron de ustedes, los lectores fieles, los que no lo son tanto y algunos que se fueron pasando la voz para apoyarme.
La victoria se vuelve placer si es compartida y se disfruta más al saber que uno escribe para ser leído, alguien que escribe existe en la medida en que otro lo lee.
Seguiré en pie mientras hayan temas, mientras haya inspiración, mientras me siga cuestionando lo que pasa a mi alrededor.
GRACIAS TOTALES!

viernes, agosto 29, 2008

A Dios rogando y a la Tinka jugando

Diosito, Diosito que gane mi boletito....

Aquellos lectores que no estén familiarizados con lo que es la Tinka solo abrevio diciendo que es una suerte de Lotto. Escoges seis números y si todos salen sorteados te haces acreedor de una millonaria suma.
Una de las cosas que más me gusta ver cuando voy al Wong (supermercado) que está a pocos metros de la Iglesia de Santa María, es la enorme cantidad de personas que a la salida de la misa dominical se vuelca en hordas a comprar su boletito de la Tinka. La cola es enorme y de hecho, la fe debe ser más grande.
Tengo el recuerdo de que cuando mi madre compraba la lotería por Fiestas Patrias, la colocaba entre los brazos de un niño Jesús de yeso que tenía sobre la cómoda de su dormitorio, y hasta sus últimas semanas de vida antes de ir a misa se compraba su boleto de la Tinka y lo colocaba en el mismo lugar.
Insisto en que resulta atractivo vincular la suerte con la fe. De hecho debe tener sus orígenes en la lejana mitología, pues no en balde, había una diosa romana que se llamaba Fortuna quien seguramente descendía de su bisabuela griega llamada Tyké (de ahí debe venir la palabra “ticket”).
Cuántas personas incluirán en su lista de pedidos a tayta Diosito, tener el billete premiado, de hecho varios y ello a lo largo de todo el mundo. El que el dinero venga gratis, sin esfuerzo, sin pedir prestado, sin tener que pagar caníbales intereses solamente puede ser obra divina. De hecho ésa es la esencia del pedido. Si EL lo puede todo, cuánto podría mortificarle el darle un empujoncito a las bolitas de esos números y que coincidan con el que yo cargo en la billetera: ganaría un milloncito de billetes verdes, o en todo caso de cualquier color siempre y cuando me pueda sacar de apuro.
Es lindo soñar que haré cuando me gane la Tinka. Mi marido, por ejemplo, dice que no me lo contaría (¿??!!!!!) por temor a mi entusiasmo... debo confesar que lo entiendo.
Comprar propiedades dirían los fulanos, viajar dirían los menganos, dejar de trabajar dirían los perencejos. No obstante, somos conscientes de que todo es justamente un sueño.
Yo particulamente nunca me he ganado ni un chicle, pero en todo caso soñar no cuesta nada y no pago IGV.