a mi amigo desde Kinder, Jorge Iván, por su ayuda invalorableEl otro día escuché por la televisión a un alumno (un gordito maravilloso de unos doce años) que bañado en sudor estival gracias al cuello y corbata de su uniforme escolar, se quejaba de haber sido desalojado de su salón de clase. Utilizaba para ello una frase maravillosa: ¡¡¡¡Nosotros llegamos más antes y no había nadies!!!!
Me quedé pensando por un momento que los puristas del español lo habrían reventado a golpes a pesar de que yo lo entendí perfectamente, sin ningún problema. Pero, ¡claro! había hecho supuestamente un uso "incorrecto" del idioma de nuestro manco Cervantes.
Hay que reconocer que en el mundo, generalmente el grupo educado y con mayor poder adquisitivo - por lo tanto dominante- suele condenar las costumbres del menos educado y con menos poder adquisitivo - por lo tanto, se quiera o no aceptar, dominado-. Así son las cosas.
En la frase citada hay dos fórmulas que llaman la atención. Por un lado más antes, que termina siendo redundante, pues el segundo término ya implica anterioridad. Pero igualmente los bienhabladosdominantes emiten discursos llenos de redundancia del tipo: Yo lo vi con mis propios ojos, he sido testigo de ello. Queda claro que la repetición solapada tiene por objetivo insistir, marcar, subrayar, recalcar consciente o insconcientemente en una determinada idea. Me atrevo a afirmar que (en el segundo caso) esta última expresión no sería condenable y pasaría piola.
Mi querido nadies tiene un uso más común de lo que se cree. Un alto porcentaje de hablantes considera que este término tiene el mismo derecho de aparecer cuando le da la gana puesto que al ser -disculpar la teoría- un pronombre indefinido se puede usar con la misma libertad de mucho/muchos, tanto/tantos, quien/quienes, etc. etc. etc. Es decir ¿por qué no?
Partamos de la premisa de que en el mundo hay varios castellanos y que por ello el sistema no se va a descalabrar - como piensa justamente el grupo dominante-. La lengua cambia, varía, es humana, basta con mirar hacia atrás para entender un poco: palabras en desuso demuestran que el castellano ha evolucionado a la fecha enormemente. En lugar de aurícula, decimos oreja, en lugar de oculum decimos ojo, en lugar de muliere decimos mujer. A pesar de los puristas la lengua está cambiando y cambiará más como decían Los Iracundos. El latín dejó de cambiar y por eso se murió.
Lo terrible es que los que realizan un supuesto uso incorrecto del idioma -para efectos de los que tienen un nauseabundo complejo de superioridad lingüística- son discriminados, menospreciados y marginados muchísimo más de lo que se ve o queremos aceptar. Tenemos que aprender, partiendo por aceptar, que en nuestro país y en todo Hispanoamérica existen variedades lingüísticas propias de cada grupo social y no hay que levantar la nariz ni cortarse las venas.
En todo caso, a mí me gustó el gordito que habló en la televisión y que, con toda la pasión que puede encerrar sus doce años, defendió su derecho a estudiar.
AMEN.