lunes, mayo 31, 2010

La felicidad produce culpa


Como ya comenté en un post pasado, quejarse está de moda, bien dicen que la queja es el deporte nacional.

Cuando alguien te te cuenta una pena, uno suele consolar a la persona como amerita el caso, inclusive como remedio a su consuelo le contamos una historia más trágica aún (“mal de muchos, consuelo de tontos” reza el refrán) pues siempre habrá un cuento peor.

Hoy el hecho me hace reflexionar sobre cuánto compartimos las cosas buenas que nos pasan, cuán público hacemos nuestra felicidad por temor a que parezca un acto de soberbia. Cuando nos va bien, cuando logramos un objetivo, cuando alcanzamos un estado de paz interior, o simplemente el equilibrio en nuestras vidas que nos puede dar derecho a sentirnos felices, la mayoría de los mortales suele sentir un atisbo de culpa.

¿Cómo le digo a mi amiga que está con en una mala situación económica que terminé de pagar la última letra de la hipoteca que me ahorcaba (y me siento feliz!); cómo le cuento a la otra cuyo marido la maltrata que celebro con alegría mi próximo aniversario; cómo explicar el estado de gracia producido por x, y o z motivo, cuando a mi lado alguien que quiero no lo tiene?

Y es que a veces, uno siente que no tiene derecho a ser feliz; que es mejor mantener ese secreto bien guardado, que es un placer que debe disfrutarse en silencio; hacia adentro, sin testigos.

Tal vez, lo inteligente será como alguna vez dijo sabiamente Fray Luis de León:


Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

lunes, mayo 24, 2010

Las caídas de la vida: otra de María y Juan



para Maco, todos sabemos por qué


Uno suele advertir a los hijos de tomar ciertas precauciones en casa, puesto que los accidentes domésticos suelen tener consecuencias más graves que lo que uno cree. Entonces, ocurrió: la hija de María y Juan rodó por la escalera golpeándose directamente la parte posterior de la cabeza de manera contundente. Acto seguido: náuseas, ganas de vomitar, segundos sin conocimiento y luego todo perfecto. Como si nada hubiera pasado.



María y Juan que a pesar de considerarse unos padres solícitos a las necesidades emocionales de sus hijos sin ser unos fanáticos, comprobaron el estado físico de vástaga, la monitorearon todo el día y dieron por sentado que la cosa estaba bien. No obstante, cada uno en su interior se preguntaba si esto no llegaría a mayores, si tal vez era exagerado llevarla a la Clínica, pero finalmente un chinchón cualquier ser humano lo tiene en la vida y tener 19 años no es lo mismo que tener 2 años cuando ante cualquier moco ya estamos jodiendo al pediatra. Entonces no había que exagerar...




No obstante, María y Juan no contaban con la presencia de “outsider” que como un Pepe Grillo enamorado apareció en la noche a preguntarles a boca de jarro si no pensaban lleva a la criatura a la clínica a primera hora del día siguiente. -¿Clínica? -preguntó María, -¿tú crees?- mientras Juan la miraba con la misma sorpresa compartiendo la quasi imposición del enamorado en cuestión. Seguramente el “outsider” pensaría: ¿y esta niña como ha logrado sobrevivir con estos padres?


María y Juan casi ni durmieron: María decidió que la hija dormiría con ella y le vigiló, como en sus primeros días de nacida, la cadencia de su cuerpo mientras el dulce sueño la envolvía. La levantó a las 7 am y se la llevó a la Clínica para una tomografía de ley. Diagnóstico: contractura muscular en el cuello, uso de collarín cuatro días y harta pepa.

La vástaga tiene su propia parte de la historia, puesto que -a sus quasi 20 años- lo que más le dolió no fue la caída, ni el tremendo chinchón categoría huevo de chocolate que le salió en la mitra, sino que el médico – al ver su aspecto menudo y ataviado con su polo de pijama de Campanita- le preguntara: ¿Cómo te caíste hijita?... ¿ jugando?

Veredicto: María y Juan culpables.

jueves, mayo 20, 2010

Intereses creados

Actualmente estamos rodeados de términos muy vinculados a la economía: devaluación, inflación, crisis financiera, deuda, déficit, interés… Inclusive, en nuestras diarias conversaciones siempre sale a relucir frases alusivas como “no me sobrevalores”, “estoy en crisis”, “compadre, estoy en deuda contigo”.

Sin embargo, hay un término que especialmente detiene mi reflexión y me lleva a pensar en cómo su original significado se ha “devaluado”. La palabra INTERÉS. Según mi amigo el DRAE, este término viene del latín: interesse, importar. Pero si observamos la cantidad de significados de esta palabra veremos que son más de seis, y que solo uno dice: inclinación del ánimo hacia un objeto, una persona, una narración, etc. Los otros cinco tienen que ver con el campo de la economía.

¿Dónde quedó el interés por alguien? Perdido entre tantos conceptos materialistas del gran diccionario, en el uso cotidiano de los reportes de los bancos, en la economía callejera de la que todos somos maestros. ¿El interés por el otro, el que mi ánimo se incline con especial devoción hacia un amigo, hacia los hijos, hacia la pareja, se mueve también por un deseo inconsciente de recibir un porcentaje de cariño a cambio?


A veces considero que cada vez se va reduciendo el número de personas que tiene interés por las otras, el guardarlo es señal de los tiempos que vivimos. Tenemos que ahorrar, no podemos gastar mucho…


Ahora, como los seres humanos somos por naturaleza contradictorios, justamente lo que sentimos por los demás es, como debería, un afecto desinteresado, léase: DES-interesado que no busca ganancias. Y en ese mismo concepto funciona una gran contradicción porque mi interés por el otro debe ser desinteresado. Y en este juego de palabras si soy desinteresada no siento interés por nada…


Resuelvan el misterio y muestren interés real, humano… es el mejor capital que tenemos.

lunes, mayo 17, 2010

Violación de domicilio


He estado unos días de vacaciones; en ellos, como siempre mi mayor placer es quedarme en mi casa. Leer, ordenar, leer, ver tv, leer, escuchar música, webear, entre otros ocios maravillosos de la vida. Sin embargo, como muchos de ustedes saben soy una víctima más del crecimiento urbano limeño y la construcción que tengo al lado tomó una fuerza y rapidez porque YA quieren acabar.


Mi dormitorio -atalaya y refugio- tiene una terraza que colinda con una de las paredes laterales de dicho proyecto. Ahora, que ya pasaron el segundo piso, los obreros están instalados sobre mi vida. Ello me ha obligado a que durante estos últimos días esté con todas las ventanas y cortinas cerradas -casi pegadas con masking tape a las paredes-. En estos soleados días de otoño, no he podido disfrutar del sol, ni el excepcional cielo celeste en Lima. Detrás de las cortinas he estado disfrutando de mi refugio en el total color beige del tapasol.


El ruido de los martillos, desde las 7:15 am no han logrado realmente molestarme. El silbato del refrigerio entre 12 y 1 de la tarde hasta me acompaña. Los pum pum, pom, bam, y todas las onomatopeyas que se les puede cruzar por la cabeza no son definitivamente ruidos que puedan llegar a alterar mi equilibrio emocional. Son justamente ruidos, producidos por objetos inanimados que producen ciertas cadencias sonoras rutinarias, entendibles, casi como zonzontes acompasados.


No obstante, hoy me di cuenta que hay un detalle que realmente me "saca del cuadro", me hace sentir vulnerable, invadida, y por qué no... hasta desprotegida. Escuchar las voces de los obreros, sus conversaciones dentro de mi casa, me producen una sensación de malestar que no puedo describir. Quizás les parezca una tontería, quizás una suerte de delirio de persecución, pero las voces son el testimonio real de la presencia de unos extraños que están trabajando, que están ahí. Unos extraños que sin querer me hacer copartícipe de sus diálogos que van más allá de "pásame un ladrillo" ...


Sin querer yo invado su privacidad al oírlos, pero ellos invaden la mía, la presencia de sus voces invaden mi domicilio todos los días...al menos, el tiempo que dure este proyecto.

jueves, mayo 13, 2010

Huelgan comentarios


Algunos días atrás les hablé de una novela de Héctor Abad, este párrafo en especial –sin malograrles la lectura de la obra- se me quedó dando vueltas en la cabeza. No sé… para los humanos que nos reconocemos imperfectos…

“Todos tenemos en nuestras vidas algunas zonas de sombra. No necesariamente son zonas vergonzosas; hasta es posible que sean las partes de nuestra historia que más nos enorgullezcan, las que al cabo del tiempo nos hacen pensar que, a pesar de los pesares, se justificó nuestro paso por la tierra, pero que como forman parte de nuestra intimidad más íntima, no queremos compartirlas con nadie. También puede ser zonas ocultas porque nos resultan vergonzosas, o al menos porque sabemos que la sociedad que nos rodea en ese momento las rechazaría como odiosas o monstruosas o sucias, aunque para nosotros no lo sean. O pueden estar a la sombra esas zonas porque de verdad, e independientemente de cualquier tiempo o cultura, son hechos reprobables, detestables, que la moral humana de cualquiera no podría aceptar.”

domingo, mayo 09, 2010

Una cortita para hoy


Como muchos sabrán las fechas especiales que el shoppingcalendario imponen me causan urticaria, cada día más tormentosa por cierto. Día de todo.... pero no dejará de llamar mi atención la publicidad tan creativa que nos acosa desayuno, almuerzo y comida durante esas fechas -que por cierto, cada día lo hacen con mayor antelación, meses antes-.

La creatividad, la manipulación, lo "nada que ver" inundan las pantallas, los encartes, las revistas, los radios, los periódicos... todo con el solo objetivo de vender y embutirnos por todos los orificios de nuestros cuerpos que X producto es mejor que otro; que tal oferta es más ventajosa que aquella, etcétera, etcétera, etcétera.

Me joroban especialmente los combos que traen dos o tres aparatos eléctricos, que hasta el día de hoy siguen queriéndole "enyucar" para que el trabajo del hogar sea más placentero. Aparatos que al final usa toda la familia, en beneficio de toda la familia, pero que a la madre/ama de casa debería "hacerla muy feliz"... cuando seguramente muy feliz la haría si los hijos hicieran sus camas, el papá cocinara de vez en cuando y todos ayudaran a planchar su ropa...

No obstante, hay una que me tiene encandilada y se llama "Corazón de mamá", es una publicidad radial de un restaurante. Este es el nombre de una oferta especial, CORAZÓN de mamá, no es pues una metáfora a la prodigalidad, bondad, tolerancia y cariño que caracteriza a las madres en general. ¡Nooooooooooooooooooooooooo! Esta oferta ofrece, nada más y nada menos que tres palos de anticucho (brochetas) de puro CORAZÓN de vaca, con su papa y con su choclo, amén! ¿No les parece maravilloso? Es que vivo emocionada cada vez que la escucho: en su día regálale a mamá la oferta de corazón.... (de vaca). ¿Qué tal?... Inspirador.

Feliz día a las mamacitas que leen el Blog, desde mi corazón (humano) les mando mi solidaridad en esta chamba que no se acaba nunca.

lunes, mayo 03, 2010

Una ocurrencia genial...


Muchos dicen que el libro, con el tiempo, irá muriendo. La tecnología pareciera que ha canalizado todas sus baterías para que el objeto llamado libro vaya desapareciendo poco a poco de nuestras vidas. Además si a ella agregamos que el cuidado del medio ambiente nos condiciona a ahorrar en árboles y por lo tanto la producción de papel debe decrecer vamos caminando hacia el final.

No voy a repetir nuevamente el placer que es leer un libro, abrirlo, olerlo, en pocas palabras disfrutarlo. Por ello, quiero compartir con ustedes este lynk que me enviaron. Habla por sí solo, enjoy it!

http://www.youtube.com/watch?v=iwPj0qgvfIs

Después comentaremos.

jueves, abril 29, 2010

Visiones callejeras


No puedo evitar criticar a quien debería cuidarme, pero últimamente paro pensando en dos detalles que han llamado la atención en los últimos tiempos cuando observo el comportamiento del policía común en la calle.

Escena 1

¿Veo un policía cuidando la ciudad? ¡Sí! Pero hablando por celular. ¿Estará atento para ponerme a salvo de los delincuentes? ¡Sí! Pero hablando por celular. Será diligente dirigiendo a la población chequeando que no ocurra ningún accidente?¡Sí! Pero hablando por celular. ¿Habrá alguno por ahí ayudando a las viejitas a cruzar el maldito tráfico? ¡Sí! Pero hablando por celular. Nuestros policías (al menos un buen porcentaje de ellos) no son como aquellos que nos venden las series norteamericanas: toman café y comen “donas , los policías peruanos tomarán chicha, comerán butifarra, pero por sobre todas las cosas: hablan por celular.

Escena 2

Av. XXXX 7:45 am sumergida en la marea bulliciosa de un hora de las veintidós “hora punta” que hoy por hoy tiene el tráfico limeño (y que seguramente cualquier ciudad que se respete). Escucho un silbato, y mi esperanza se traduce en pensar que tal vez un policía está supervisando la fluidez del tráfico y por ello, está cumpliendo con su rol de poner “cosmos” en el “caos”. Fijo mi mirada en la policía (femenina) que, rica y apretadita, me dice que avance alentándome con la palma de su mano. Fijo mi vista en el semáforo sobre ella y veo luz verde. Siguiente semáforo: luz roja, otra policía me detiene y así per secula seculorum los guardianes de la ley me van a decir lo mismo que aprendí desde niña: verde para avanzar, rojo para detenerse. ¡Condorito, por favor ayúdame a exigir una explicación!

lunes, abril 26, 2010

Juan tiene FACEBOOK!


Para una persona que le cuesta mandar mensajes de texto porque se ataranta con las teclas, para una persona que le cuesta manejar bien el mouse digital de una laptop, para una persona que no sabía cómo grabar un programa con su VHS, o como pasar la filmación a un cassette… El Facebook es realmente: un juguete nuevo. Para Juan, el FB es como aquellos trenes eléctricos con todas las estaciones que niños y niñas soñábamos tener alguna vez en nuestra lejana infancia. Juan tiene juguete nuevo.

Cada noche, el ritual de sentarse en el sofá, abrir la lap y decir: voy a ver mi FB, se ha convertido en una suerte de remanso espiritual en el estresado y agobiado espíritu de Juan. Es feliz viendo quién ha aceptado su “Solicitud de amistad”, preguntando dónde puede escribirle a X, qué es eso del Muro, qué es eso de Eventos… ¿qué es público? ¿qué es privado? Como regresa a las dos páginas anteriores en las que estaba, cómo hace para tener fotos… e inclusive: descubre amistades de su barrio de la infancia que ya daba por perdidas (algunas de las que María con tantos años de compañía no ha escuchado en tu vida!)

Juan cayó en las garras del FB, va contando cuántos amigos tiene, va disfrutando de ver las fotos de hoy y compara con el recuerdo que tenía de aquella amiga adolescente, que muchas veces debió quedarse en ese recuerdo… era idílico y poco realista. Cada noche, al reencontrar un amigo/a nuevamente, la frase “ala cómo ha cambiado!” se repite una y otra vez. El FB, el juguete nuevo que entró en su vida para quedarse.

jueves, abril 22, 2010

La cuarentona


a mi amiga Patty L. por la idea
Hoy, jueves 22 de abril se cumplen 40 años de la creación del Día de la Tierra. Justamente a raíz de lo descalabrado que se hallaba el clima surgió la idea de que la pobre había llegado a su menopausia, es decir: a veces ni sentías los síntomas y otras la factura te la pasaba con creces. Si observan no con mucho detenimiento hay días frescos, otros que los calores derriten hasta el último rollo de tu ser, que claro con la acumulación de grasa por los cambios hormonales cada vez tiene…. más cadencias. Todo lo que está relacionado con ella anda patas arriba: clima, movimientos internos, mareas, vientos… la lógica conocida ha perdido toda noción y claro, los meteorólogos son –como siempre lo han sido- cada vez menos acertados.


El día de celebrar a la TIERRA cumple cuatro décadas y rescato ciertas frases del poeta taxista de Arjona: (...) su figura ya no es la de los quince, (...) y esa fuerza volcánica, (...) no le quite años a su vida. Pero la pobre TIERRA llegó agotada, malhumorada, y harta del trato que ha recibido en los últimos años.


La TIERRA está menopáusica y no la lleva bien. Tiembla por aquí, se desmondonga por allá, siente calores acullá, y entre tragedia y tragedia trata de sobrevivir al caos desatado sobre ella, por ella, contra ella. Es incomprendida, es maltratada, es marginada. A pesar de que algunos pocos tocan alarmas, llaman la atención del resto, trabajan por maquillar o inclusive intervenir quirúrgicamente el daño causado por el paso del tiempo, por el paso (desastroso) de la raza humana –la más depredadora de todas-.

lunes, abril 19, 2010

Con este sí, con este no...


Hace poco estuve en una reunión con un grupo numeroso, y comprobé que ya nadie fumaba. El número de ex fumadores era amplio y de hecho, estos ya nos habíamos retirado del vicio largo tiempo.

No sé si serán la leyes anti-tabaco, o la concientización a la que estamos sometidos, o a la marginación que se le ha castigado al fumador, pero lo cierto es que al menos, en ciertos grupos generacionales el cigarro “ya fue”. Es curioso, porque igualmente podemos ver a muchos jóvenes en su curiosidad por experimentarlo todo, fuman como si el mundo se fuera a acabar mañana.

No obstante, cuando era fumadora y ahora también me lo sigo preguntando: ¿por qué no existe la misma concientización y marginación con las bebidas alcohólicas?¿ se mueve más dinero en ese medio que implica que mejor pasamos “piola” y no le hacemos una guerra real y frontal?

Particularmente nunca he visto un accidente de tránsito causado por fumar en demasía, y seguramente la hoja quedaría chica si tuviera que colocar estadísticas sobre la cantidad de muertos que hay por culpa de un conductor ebrio. Mientras que el fumar, jamás ha causado ninguna alteración del comportamiento social de nadie, basta ver a nuestro alrededor cómo la ingesta de alcohol en dosis altas vuelve a la gente ridícula, violenta, vulnerable o simplemente insoportable. Un cigarro no lo hace.

De hecho, sé que es un tema polémico, pero me jode que no haya esa concientización especialmente con los chicos y chicas que ven como “iniciación” para la adultez la ingesta indiscriminada de trago como una necesidad. Y peor aún, padres que en su mal entendido estilo liberal fomentan sin “querer queriendo” que sus hijos “chupen con ellos puesto que pueden controlar lo que toman”, pero ay! si los ven con un cigarro en la mano. Después vienen los comas etílicos, las borracheras con consecuencias incontables, los inicios sexuales inrecordables, entre otros hechos de los cuales es mejor, a veces, mantener discreción y silencio.

lunes, abril 12, 2010

Ponle salsa a tu vida...

Cada vez la vida se complica más, el tráfico, el clima, el estrés laboral, los huecos de las pistas, las encuestas, Alan dando consejos por si hubiera terremoto, en fin: vivir en Lima está jodido. No obstante, a una se le da por hacer cosas entretenidas para darle alegría a la vida, por lo que decidí –instigada por mis amigas del original café terapéutico- meterme (con JC) a clases de Salsa.

Sábado, 17:30. Nos fuimos al COHIBA –bar cubano cerca de la casa- , profesor cubano de nombre Roberto, costo aceptable por 10 clases de hora y media cada una. Total, pago por bailar y pasarla bien.

Llegan otras parejas, una en especial llama nuestra atención, van con el hijito que debe tener unos siete añitos (Herodes, ¿dónde estabas?) que contracorriente se porta como un ángel mientras juega durante hora y media solo con sus muñequitos. El pata tiene una pinta de pavo que nadie se la quita, auguramos el desastre ajeno… sin embargo…. Adivinaron. ¡Catana! con los enlaces, vueltitas, pasitos y demás… el pata se luce en la pista, el pobre tiene menos gracia que un pollo crudo colgado en un mercado, pero me como mis palabras: no la necesita.

A veces una cree que hace bien las cosas, hasta que viene alguien que te ve por primera vez y en pocas palabras te indica que toda tu vida has vivido en el error. Creo que entendieron. Nosotros no somos malos bailarines, tenemos cierta gracia como pareja y realmente hemos encontrado un buen equilibrio en la pista de baile; sin embargo, hoy concluimos que somos unos vulgares bailarines artesanales y que tienen que enfrentarse a adquirir una técnica que pone al descubierto ciertas debilidades. Por ejemplo, descubrir que el uno es descoordinado, que al otro le cuesta entender cuando le dicen que para hacer el pasito hay que doblar la rodilla. Que ambos quieren pedirle al profe la hora libre para bailar como les da la gana.
Roberto me dice: … el problema es que como tú eres bajita… Y claro, yo pienso: este huev… además de pagarle para divertirme, se esfuerza por cagarme la autoestima al recordarme que tengo ESE problema, que vivo con ESE problema, que he superado ESE problema. Pero claro, con la “elegancia” que me caracteriza le contesto: hace rato que me di cuenta.
En fin, tenemos diez clases por delante para que podamos adquirir la famosa técnica ¡esta clase ha sido de cortesía!
¡SABOR!

lunes, abril 05, 2010

El oráculo del siglo XXI

I
De hecho, los asiduos lectores de este espacio, habrán concluido ya hace algún tiempo que una de las fuentes de inspiración son mis alumnos. Son mi vitamina diaria, mi energizante y de una u otra manera me llenan de ideas nuevas. A veces vienen en bocanadas de frescura y otras con una fuerza incontrolable que yo misma tardo en reconocer: rebeldía, frustración, ocio, flojera, entre otras muchas emociones que se les sale por los poros. Ser adolescente no es fácil en estos tiempos, aunque lo parezca.

En clase se nota que, a pesar de que no quieran mostrarlo, están sedientos por saber, por conocer, por estar enterados y si les cuentas una historia qué mejor que mejor... puesto que ser un oyente los mantiene todavía seguros en el terreno de la infancia que los va dejando y a la vez les despierta una curiosidad por un conocimiento que sabrán los volverá medianamente más cultos o "cooltos".

II
El mito de de Edipo cuenta la historia de este lejano personaje griego que tuvo que cargar con un horrible destino: matar a su padre y casarse con su madre. Los dioses, habían marcado su vida con esta suerte de maldición por razones que no vamos a discutir y él, como buen protagonista de una tragedia griega, a pesar de que hizo todo lo indecible no pudo eludir el cruel destino.

Entender a Edipo es entender antes lo qué era el Oráculo, puesto que es ahí donde él se entera de su futuro, de SU verdad. Ante el supuesto infundio de un borracho en una cena real: Eres un hijo supuesto... Edipo va al oráculo y en vez de preguntar: ¿Soy adoptado? Se complica la vida y pregunta: ¿Quién soy? Es decir, se pone la soga al cuello, no sabe buscar. Puesto que el sacerdote que lo atendió ese día le dijo: "Eres el maldito que matará a su padre y se casará con su madre". Lección: cuando uno va al oráculo tiene que saber qué va a preguntar.

III
Mis alumnos también tienen un Oráculo. Los tiempos modernos les han entregado un lugar en donde pueden encontrar la solución a sus dudas, a sus pesares. Pueden resolver una tarea, pueden encontrar un concepto, pueden leer el resumen básico de un libro, pueden plagiar un trabajo. Basta pues, con ingresar por la puerta del santuario y descubrir que el sacerdote/tiza Google es capaz de mostrarnos el camino. El oráculo del siglo XXI está ante nuestro ojos, nuestra verdad está en la Internet.¡Es simplemente, MARAVILLOSO!

Y ojo que, los adultos también lo hacemos. Por ejemplo, cuando se quiere ver la VERDAD de alguien, cuando quiere comprobar CUÁNTO existimos, a veces CUÁL es el sueldo, QUÉ amigos tiene, QUIÉN tiene por familia, en fin preguntas a montones. Cualquier red social, cualquier página de alguna entidad del estado, alguna foto encontrada por ahí, un artículo, la web de su trabajo. Tuyo o ajeno ahora sí: el destino está expuesto.

Si quieres saber algo, habrá que saber buscar. Edipo tal vez hubiera encontrado una salida y habría escapado (ojalá) a su siniestro destino.

lunes, marzo 29, 2010

Recuerdo y realidad

Cuando somos adultos solemos tenemos momentos para recordar la infancia y adolescencia a veces con dolor, a veces con melancolía y otras con sentimientos entremezclados. De hecho, en las reuniones con amigos, solemos volver y volver a anécdotas que nos transportan rápidamente al pasado.
Me llegó el mensaje que leerán a continuación por e-mail y después de haber cumplido el objetivo y arrancarme una sonrisa, recibí un segundo mail (copio más adelante) con una respuesta ácida y creativa que tengo que compartir con ustedes. Disfruten y rían!

TEXTO

1.- Aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban con un infalible: De tin marin.. de do pingüé?....
2.- Cuando se podían detener las cosas que se complicaban con un firme... "Chepi!... Chepi!..."
3.- Y los errores se arreglaban diciendo... 'No vale, de nuevo... de nuevo...'
4.- Tener dinero significaba poder comprarte Frunas o Chizitos en el recreo para ti y tus amigos...
5.- Jugar mundo o a las escondidas, podía mantenernos felizmente ocupadas durante toda una tarde...
6. Para ayudar a los amigos bastaba con un grito: "Ampay me salvo con todos mis compañeros vivos o muertos!"
7.- El último en llegar es burro!... Era lo único que nos hacía correr como locos hasta que el corazón se nos salía del pecho.
8.- Los globos de agua eran... la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...
9.- Cuando sacarse un 20 era el mayor de los logros y ganarse un helado era... la mejor recompensa de los padres
10.- Y quitarle las rueditas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida....
11.- Cuando el negocio del siglo era cambiar las figuritas repetidas por la que hacía tanto tiempo que buscabas...
12.- Y el mayor stress en el mundo era el examen de Mateeeeee!!!

Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada más...
TODO ERA POSIBLE EN NUESTRAS MENTES, LA ÚNICA LIMITACIÓN ERA SI PAPÁ Y MAMÁ DABAN PERMISO!!!

los pleitos con los amigos se olvidaban con el siguiente cumpleaños, la ropa no importaba, la marca mucho menos, podíamos correr y correr y seguir corriendo sin perder el aliento, y no había mayor placer que disfrutar a solas una barra de Sublime o Sorrento...

SI PUEDES RECORDAR LA MAYORÍA DE ESTAS COSAS Y HAS SONREÍDO... ENTONCES SIGNIFICA QUE HAS TENIDO UNA INFANCIA FELIZ Y QUE TODAVÍA QUEDA DENTRO DE TI ALGO DEL NIÑO O NIÑA QUE FUISTE NO HACE TANTO TIEMPO.


COMENTARIO (con el permiso del autor)
Creo que tienes visión errada de la realidad. La mayoría de estas cosas siguen sucediéndonos de adultos.

Por ejemplo:


a) El nombramiento de Ministros de Estado, que son decisiones importantes, siguen siendo "de tin marin de do pingüe".
b) Los errores gubernamentales se siguen resolviendo con un "No vale, de nuevo .. de nuevo" y de nuevo la vuelven a cagar.
c) El sueldo, después de pagar las deudas, te alcanza para comprarte Frunas o Chizitos pero solo para ti.
d) A los amigos se les sigue ayudando en los ampays, sino pregúntale a Crousillat.
e) Ya no es "el último en llegar es burro" sino todos son burros.
f) El negocio del siglo sigue siendo cambiar figuritas, solo que ahora salen presidentes, héroes o sitios históricos y encima, huelen mal.
g) Ahora los límites los pongos yo, pero a veces ejerciendo mi rol autoritario de padre, mis hijos hacen lo que les da la gana.




martes, marzo 23, 2010

No te quiero por lo que eres, te quiero por lo que fuiste.



Tuve la suerte de asistir a una presentación (casi privada) de Nito Mestre. Seríamos unas cien personas que aparentemente iban entusiasmadas a escuchar al ex-integrante de Sui Generis. El bar ubicado en el sótano de un local barranquino no se prestaba mucho a crear un ambiente adecuado. Una arquería triple cortaba el ambiente en varias secciones e iba a resultar obvio que no todos podrían ver al cantante… (yo entre ellos).

El cuento es que salí medio tristona, puesto que lo que sentí en el público (y me incluyo) es que todos entonaban las antiguas canciones del grupo argentino, pero cuando Mestre cantaba (con su previa explicación) sus nuevas canciones, nadie le hacía caso. Mestre, canoso, deteriorado, era un quasi sesentón que entonaba las canciones del ayer; empecé a pensar que mejor era escuchar mi cd de Sui Generis que tiene mejor sonido del que yo estaba escuchando.

La imagen de nuestros ídolos de ayer no corresponde con la realidad. Nuestros afectos se han detenido en el tiempo con las canciones de ESE tiempo …por eso cuando se anuncia la llegada a Lima de algunos de estos y veo la publicidad de Nicola di Bari entro en depresión!

viernes, marzo 19, 2010

Fútbol, pasión de multitudes...

Existe este prejuicio que muchas mujeres ven al fútbol como " la otra", puesto que se sienten desplazadas. Del mismo modo, hay que reconocer que es una verdad categórica que cuando un hombre está viendo un partido de fútbol en la tv el mundo se le reduce a su mínima expresión y las féminas no tienen cabida. Menos si no saben nada del tema: ahí son casi unas enemigas...
Sin embargo, creo que en los tiempos que corren este deporte se ha vuelto más democrático y las mujeres tienen una participación más activa: como espectadoras y como jugadoras (suena horrible...!!!) y como comentaristas deportivas. Y seguramente, muchas tendrían amplias historias que contar sobre su relación con el Deporte Rey.
Mi relación con el fútbol tiene tantos años que son casi los que tengo y ni siquiera me salvé por el hecho de no tener hermanos hombres. Estudiar en un colegio mixto me hizo entender desde niña que el fútbol era EL deporte; la actividad que lograba de manera práctica poner a jugar a todos mis compañeros aunque se hubieran mentado la madre diez minutos atrás. Las niñas, como siempre, éramos (¿¡?¡?) más conflictivas y de hecho, un partidito de volley o de básket no solucionaba absolutamente nada.

Mi padre solía ver los grandes campeonatos, el Mundial y la Copa Libertadores : vía satélite. Lo recuerdo con su cerveza Cristal en mano, viendo en nuestra tv blanco/negro, con sus antenas de conejo admirando los corners del uruguayo Texeira que jugaba por la “U”. Los días lunes, comentábamos la tabla de posiciones que publicaba “La Prensa” en su sección deportiva que mostraba los resultados acumulados del Descentralizado.

Me enamoré de un futbolista-futbolero y me casé con él. He asistido a cuanto partido jugaba mientras podía acompañarlo. El día de nuestro matrimonio en el auto que nos llevaba de la ceremonia a la casa estuvimos escuchando por radio un “Clásico”. Hasta hoy, siempre me desafía a que le diga qué equipos están jugando, ya sea por las iniciales o por el color de sus camisetas… Mi hijo nació jugando fútbol, ha habido momentos que sentía que él respiraba fútbol, comía fútbol, soñaba fútbol y en ese afán he gritado como loca en cada partido al que lo he acompañado.

El deporte por el deporte, más allá de sus dirigentes y la plata que está detrás. ¿Qué somos sin fútbol? Convoca, reúne, separa, vuelve a convocar y a reunir. Uno puedo hablar de fútbol toda una velada más allá de lo que pueda vender…

martes, marzo 16, 2010

Cuestión de combinar los elementos


El otro día dando clases, trataba de luchar contra el argumento de muchos de mis alumnos que se basa en la premisa de " no entiendo lo que leo". De hecho, no estamos hablando de analfabetos funcionales, como se denomina ahora a los chicos que aprenden a leer pero no saben transformar el código escrito en ideas comprensibles. Problema que se ve mucho en ciertas primarias. Yo les hablo de chicos que simplemente no tienen el hábito de la lectura, pero que tampoco se les ha explicado que no deben cerrarse a cualquier posibilidad de que la pasión por un buen libro puede despertar cuando menos se lo imaginan.


Soy consciente de que con el paso del tiempo es más difícil que un alumno se anime a leer a Tolstoi, o Flaubert o Shakespeare. Puesto que los registros les son cada vez más lejanos. El hecho de estar acostumbrados a la cultura "imagen" hace que la lectura solo les ofrezca un conjunto de signos (letras) que ellos conocen pero que no los lleva a ninguna parte (excepto a los brazos de Morfeo). No obstante, tenemos un grupo reducido de jóvenes que por tener una sensibilidad especial todavía es capaz de conmoverse con un poema o con el fragmento de un cuento de Cortázar.



¿Cómo hacerles entender que eso que está escrito puede ser entendido por su cerebro? ¿cómo sacarles de la cabeza el prejuicio que toda la literatura es aburrida, a pesar de que les presentes textos medianamente entretenidos?



Decidí partir de esta comparación, de un elemento que forma parte de sus vidas y que lo ha sido de la historia de la humanidad desde sus orígenes: la música. Entonces, les dije que todos sabíamos cuáles eran las notas musicales, que ellos especialmente durante toda su primaria habían recibido clases de música y que para bien o para mal algo les había quedado. Eran capaces de pasarse horas de horas con el cuerpo enchufado al i-pod (y no al revés) como si fuera un apéndice. Pero había que reflexionar qué era la música... y llegamos a la conclusión que simplemente lo que escuchaban partía de las diferentes frecuencias del do-re-mi-fa-sol-la-si. Solo con esa base, los músicos lograron y lograban las combinaciones más creativas que no llegan a agotarse nunca. Desde los tambores africanos hasta el Metal.


Con la literatura es igual. De nuestro código A-Z la cantidad de sustantivos, verbos y otros logran combinaciones extraordinarias. Vamos desde los cantos homéricos hasta Condorito. Porque hay que entender que hay público para todo...


No me hace mejor o peor persona que mi capacidad de oyente me permita aceptarlo todo, no obstante mi elección de hecho irá con lo que me identifique como ser humano. Pasa en la literatura, en algún momento de mi vida me habré visto en Sófocles y otros en Fontanarrosa. Perdura lo clásico, lo coyuntural pasa y no permanece. Eso debe ser lo imprescindible y hay que tener voluntad para lograrlo.


Yo contraataqué: qué queremos cultivar, ¿lo que permanece o lo descartable? ¿Los Beatles o Britney? ¿Crepúsculo o Cien años de soledad?

miércoles, marzo 10, 2010

Reflexión corporal


He empezado a leer “Regias y conservadores: mujeres y hombres de la clase alta en Lima a inicios de los noventa” escrito por la antropóloga Liuba Kogan. Asoma ser un libro interesante, observador y crítico.

Pero esta vez me he detenido en una frase del proemio hecho por Patricia Ruiz Bravo a propósito de lo dicho por la autora: en el mundo contemporáneo el cuerpo “parece haberse convertido en el proyecto de vida de muchas personas”. Tú eres tu cuerpo y este debe adecuarse a las exigencias que el capitalismo tardío plantea a las personas: la distinción se da a través del consumo (marcas especializadas) y de la esbeltez corporal. No se avizoran muchas posibilidades de realización personal. Tal parece que ese es el único camino a seguir para el reconocimiento tan esquivo y anhelado al mismo tiempo.

Cuando doy una mirada a los adolescentes de ahora, y parto de una adolescencia que arranca a los 11-12 años, confirmo con tristeza la veracidad de las palabras citadas. Somos testigos silenciosos de cómo los diferentes cultos al cuerpo toman con fuerza la conciencia de los chicos. ¿Qué quiero decir con esto? Y aunque suene fuerte lo voy a hacer: empiezan a usar su cuerpo como un arma exitosa socialmente hablando y no es un tema hormonal, con pena, se ha vuelto un tema social.


Muchos chicos cuyas madres (y padres) viven pendientes de los ejercicios, de los senos perfectos, de los abdominales formados reciben mensajes directos de que el cuerpo debe servirte antes que nada para ser aceptado, para que nadie te critique, más ser envidiado por el resto: un gran porcentaje de tu felicidad de focaliza en cuánto mides, cómo tienes el pelo, qué te pones, cuánto puedes mostrar y que esté en su sitio…

Es curioso, la adolescencia es una etapa en la que todos quieren ser diferentes, y hoy en la modernidad del siglo xxi lo que tenemos son quinceañeros clones de sus adultos inmediatos (y sus respectivos padres) en donde la silicona, el alaciado, el “sixpack” abdominal, lucha por apoderarse de todas la generaciones y lo está logrando.