lunes, junio 28, 2010

Duelo en vivo y en directo


Estamos acostumbrados ha hablar de duelos cuando alguien querido y cercano muere. Esto ajeno a cualquier creencia religiosa es justamente un proceso especial, personal, duro y que supone al final deje una cicatriz emocional llevadera y sana. Tal vez, ni siquiera una cicatriz (por su cariz negativo) sino una huella imborrable.

Pero cómo reaccionamos cuando el duelo surge de una separación “en vivo y en directo”… el término de una relación, la pérdida del ser amado siempre nos deja interrogantes que muchas veces no tienen solución. Nos sentimos atados a un nudo laberíntico, incapaces de reaccionar ante el dolor y torturándonos de preguntas concretas. ¿Qué hice? ¿qué hizo? ¿qué dejé de hacer? ¿qué dejó de hacer? ¿dimos lo suficiente? ¿teníamos futuro? ¿realmente me quería? Y seguramente la batería de preguntas podría ser inagotable.

Como seres humanos, cuestionadores, emocionales y racionales al mismo tiempo resulta válido pasar por ese sufrimiento, puesto que es natural y hasta es sano. A veces, recurrimos a los amigos para que ellos nos den las respuestas, a veces tratamos de encontrarlas con un profesional, a veces nuestra soledad es buena compañera para descubrir que solo el tiempo y la fuerza de voluntad –item totalmente personal- será capaz de ayudar en el proceso de pérdida.

Hay tantos mecanismos que hemos ido creando, naturales y con pena artificiales que aquilatan la pena. Y curiosamente, a través del desarrollo de psique humana seguimos siendo vulnerables, enormemente vulnerables e indefensos ante el dolor que produce una pérdida. Del mismo modo, la fortaleza sale de nosotros mismos y tal vez justamente salir sobrevivir airosamente de un proceso de duelo de este tipo equivale a reforzar nuestra alma.

1 comentario:

Andrew dijo...

QUE BUENO TU BLOG CLAUDIA, y que honor el mío poder decirle a Tus bloggers que me enseñaste a valorar el lenguaje escrito, gracias por ponerte contacto. SUERTE!