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viernes, diciembre 12, 2014

Hoy es un gran día....

Hoy me es necesario salir del guion e involucrarme de lleno en un tema y orgullo personal. Hoy es un día muy especial, no hay que plantearse nada, está ahí: llegó porque tenía que llegar y es “por default” que me siente como me siento.

Mi niña, hoy una mujer sabia y gigante, se gradúa. Después de haber pasado por las aulas de una universidad que sigue entendiendo y brindando el sentido universal que se debe enseñar a todos los estudiantes: con aciertos y desaciertos, como toda institución educativa y humana, llega a la ceremonia final.

Mi pequeña termina la carrera. Mi pequeña en quien descanso mis angustias y desazones, me da hoy un ejemplo de energía, valentía, esfuerzo e ímpetu. Y no lo digo por ser mamá, es por ser testigo de su compromiso y responsabilidad. Le guste o no le guste, esté segura o no lo esté de cada decisión que tome. Pero todo aquello que los estudios le han dado (incluyendo lo que ella puede considerar inútil) ha formado parte de su proceso.

Tengo todavía el sabor de un día parecido a este hace varios años atrás, cuando acababa el colegio. Reúno esos sentimientos con los actuales y veo que algunas cosas cambiaron y otras se fortalecieron.

Hace tiempo que Micaela le pertenece al mundo, no a sus padres, no a Maco (lo siento) pero es la verdad. No nos pertenece porque en algún momento esta pequeña se dio cuenta que tiene un deber, con el otro, con el que está más allá, con tratar de hacer de este mundo un lugar más amigable, más humano, más llevadero. No es una heroína, solo alguien que sabe meter el hombro donde pueda e iluminar la habitación ni bien llega.

He visto cómo ha ido descubriendo su propio camino, y adoro cada vez que echa sus alas a volar y reniega por ello. Ante esto, el mundo le sigue abriendo los brazos, el mundo con su crisol de posibilidades terribles, certeras, oscuras, maravillosas... y que su andar sigue repleto de decisiones que marcarán su vida. He visto y seguiré viendo. 

¿Qué hace para mí este día especial, de toga y birrete, de discursos y aplausos, de besos y abrazos? Lo hace doblemente especial. Pues no puedo evitar recordar a  mi madre que quería que yo fuera abogada, y no quedó nada convencida cuando elegí estudiar Literatura pero salvé mi honor al casarme con uno de esa especie.. Creo que ahora, estaría más orgullosa que nunca de su “bombón”, pues así la llamaba. He aquí pues, que el círculo se cierra. La nieta culmina lo que la hija evadió. Totalmente freudiano, pueden psicoanalizarlo si quieren. Yo solo lo llamo: destino.

Soy una cursi, pero hoy me tomo todo el derecho de serlo, ando con babero... qué le podemos hacer!


martes, octubre 21, 2014

De nuevo con lo mismo

Mis queridos lectores: Esta semana el blog cumple siete añazos! SIETE! y por coincidencias de la vida volví a oír una frase que me tortura el cerebro. Una idea de la que escribí hace unos meses atrás, pero hoy motivada por mi propia celebración, vuelvo a la carga.

No quiero ser elegante ni educada esta vez. Quiero ser cruda y directa y decir lo que siento. Tengo esta plataforma para hacerlo, la verdad es que ya me estoy cansando un poco de lo que es “políticamente correcto” y lo que debo o no debo decir por ser quien soy.

No puedo evitar sentarme frente al teclado pensando en la desacertada frase que un caballero pronunció bajo el cielo azul una tarde de octubre. No puedo evitar reflexionar y por lo tanto escribir (y compartir) con mis seguidores. No puedo callar porque siento que es un deber volver sobre lo mismo.

“Qué lindo trabajo, para una mujer, el ser maestra”…. Bastaría con colocar estas palabras en cualquier lugar, para que a más de un ser humano se le pararan los pelos y se condoliera conmigo, no sé si para reír… o llorar.

Me viene a la mente una lluvia de ideas, algunas las dije y algunas las guardé para este post de aniversario (disculparán el uso de mayúsculas, pero quiero DESTACAR mi tono).

1.  Comentario muy MUY equivocado. ¿Por qué la gente no se da cuenta que no es más que un estereotipo en donde relacionar: profesión/género es un craso error?  Ser profesor no va de la mano con una condición cromosomática (XY). Si además la historia les diera  la razón, el pobre Sócrates hubiera tenido que ponerse implantes para que alabaras su trabajo.

2.    Cualquier SER HUMANO puede ser profesor. NO tiene nada que las mujeres estamos más inclinadas a ser tolerantes y pacientes. A la mierda la paciencia…huelgan palabras.


3.    Ahora bien, me corrijo: no cualquiera puede ser profesor. Hay que tener vocación y huevos para hacerlo. Pararte frente a un salón de clase repleto de chicos no es cosa fácil. Yo me sacó mil veces el sombrero en honor a los profesores de primaria: son unos campeones: hombres y mujeres con huevos y ovarios. Materno/paterno, whatever!

4.    Cuando vinculan “lindo” “bonito” “mujer” “madre” me encolerizo. Ello implica limitar la creatividad de la mitad del planeta. Vivir en el pasado, ser prejuicioso, ser soberbio, ser atorrante.


5.    Si todos  los seres humanos viviéramos con esos estereotipos, ¿dónde estaría hoy Malala Yousafzai?  Su padre (hombre) es un héroe. Esa lucha, por aprender, por no enquistarse en el rol que la sociedad le impuso, la llevó al borde de la muerte.



Por favor, abran su cerebro y dejen de tratar a los profesores como los “pobrecitos” de la escala laboral. No los califiquen, no busquen adjetivos. Mejor callen. Mejor callen. 

miércoles, diciembre 31, 2008

El terror a la página en blanco

El inicio de un año se presenta como un cuaderno nuevo: todas las páginas en blanco para ir escribiendo miles de proyectos, promesas, sueños y otros avatarares que los meses vayan trayendo. Es curioso, mi amiga Imelda me regaló hace unos días un cuaderno. Me conoce, sabe que me gusta escribir y que va más allá de lo que publico semana a semana. Es una necesidad, una pasión. Precisamente ese lindo detalle fue el que me motivó a escribir este post.

En marzo, soy un habitual testigo del momento en que mis alumnos abren el cuaderno nuevo, al inicio del año escolar, tienen en su mente la decisión (y sé que es una firme decisión) de hacer bien las cosas, ser ordenados, ponerle ganas, ser mejores que el año anterior (o menos malos)... La voluntad (como la carne) es débil, y de hecho, a medida que pasan las semanas la rutina, la flojera, la manada y cuanto distractor puede existir convierten a ese cuaderno nuevo en un universo desordenado y caótico en el que los dueños de la información son ellos y nadie más; casi, casi el laberinto del fauno.
Así se nos presenta el año nuevo, como el cuaderno en blanco, y para algunos ello puede representar el terror a la página en blanco que sufrieron grandes autores: ¿y ahora qué carajo digo? Algunos vemos el año y nos decimos: ¿y ahora cómo carajo vivo?

Preguntas que en la medida empecemos a escribir la hoja de vida del 2009 podremos resolver.

¡Buenos deseos y buena onda de esta bloggera!

lunes, diciembre 22, 2008

Mericrismas 2

Hace un año escribí el primer MERICRISMAS de este blog. ¡Cómo pasa el tiempo! Decidí por ello en la misma fecha, sacar la versión 2008.
Repito una vez más: soy el Grinch, no tengo espíritu navideño. Es cierto que termino alineándome (y alienándome también) con la corriente para evitar broncas, conflictos y peleas con la gente que no me entiende y que asume una actitud intolerante, cerrada y ridícula frente a mi postura.
Tengo una prima a la que quiero mucho que adora la Navidad, justamente me envió hace unas semanas un mail en el que me recomendaba con un brillante humor negro que me comprara el Aromatizador de Ambiente de fragancia Aromas Navideños. A lo que yo le contesté rápidamente: ¿Qué? ¿Huele a reno? Ambas nos reímos a morir.
Ya estoy enronchada, escucho a los toribianitos todo el día y lo peor de todo es que su maldita tonada se queda pegada en mi cerebro y hasta termino tarareando “vamos pastores vamos…” Además, estoy tentada de crear un Club de ANTIFANS de estos pequeños individuos de saquito rojo, especialmente después de prestar atención a la letra del villancico en tonada de huaracha llamado Navidad de los pobres que versa: ...solo una canción para regalar, la sonrisa para empezar, porque es muy pobre la Navidad. Navidad de los pobres qué Feliz Navidad...
¿Pueden creerlo? ¡¡¡Gravol a la vena, right now!!! ¡¡¡Grandes dosis, grandes dosis!!!!
No obstante, como buen ser humano, soy contradictoria: fantaseo con el panetón con mantequilla en litros y todo aquello que "mi religión no me permite"*.
Les confieso también que los regalos navideños me encantan y de hecho también al Grinch: por algo se los robaba .
MERICRISMAS para todos.
* ver publicación Es casi una experiencia religiosa

sábado, noviembre 01, 2008

El Halloween y yo



Detesto las fiestas, celebraciones marketeras... las alucino!!!! Halloween es una de las que más me joden junto con San Valentín (ver post en febrero). Me parece tan patético que los niños salgan a la calle y que la mendicidad termine "democratizándose" una vez al año con una fiesta importada, alienada y ridícula (verán que estoy furibunda). Mi hermana me contaba que en los Estados Unidos es la fecha en la que más se gasta después de la Navidad.
Ayer, inclusive escuchaba a una individua que anima un programa radial que qué lindo esta fiesta, qué ternura ver a los niños disfrazados, ilusionados con salir a pedir caramelos, a nadie le hace menos rico comprar una bolsa de caramelos y repartir cuando suena el timbre de nuestro hogar...
¡¡¡What!!! A ver... qué me pasaba a mí por la cabeza en ese momento... critters, ordas de pigmeos, bandas de enanos salidos de cuentos caminando por la calle, hombres araña, power rangers, hartas princesas, en talla reducida tocando el timbre de mi casa insistentemente entre las tres de la tarde y las siete de la noche gritando: ¡¡¡JÁLOGÜIN!!!! Herodes, ven a mi rescate POR FAVOR.
Este año me iluminé y puse un cartel sobre mi timbre que decía: Por favor, no molestar: persona delicada de los nervios, o sea: YO. ¡Resultó! Felizmente que esos engendritos andan con un adulto que sabe leer y tiene -medianamente- dos dedos de frente. Claro que yo hubiera agregado su vida corre peligro pero no me pareció pertinente. El timbre trabajó considerablemente menos.
Lo bizarro es que los peruanos celebramos en la misma fecha el Día de la Canción Criolla, cosa que me parece genial, pero mientras escuchan : Jazmines en el pelo y rosas en la cara... la escena se completa con una pareja formada por una calavera y una vaquera sexy... ¿cómo haríamos?

miércoles, diciembre 19, 2007

"Mericrismas"

para Lorena y Tere, porque comparten el sentimiento

Seguramente esta publicación caerá como plomo en estos días... pero qué le vamos a hacer: la gente que me conoce bien, lo sabe y sigue queriéndome igual. ¡A mí la Navidad NO me gusta!
Cuando alrededor de octubre algunas tiendas ya empiezan a cambiar de lugar su mercadería y el verde/ rojo empieza a primar en la decoración, yo comienzo a enroncharme, se me baja la presión, necesito un Gravol, y mi sentido del humor empieza a sufrir ciertas modificaciones sospechosas: una crisis larga se avecina, ¡LLEGÓ LA NAVIDAD! y cada vez se adelanta más.
A medida que estos adornos van colmando los espacios y el tan manoseado espíritu navideño invade la ciudad, yo me voy retrayendo y pensando en las mil y un maneras de esquivar el impase. No obstante es inútil. Solo me queda observar lo que ocurre a mi alrededor.
Cada vez las campañas navideñas son más agresivas, nos meten por los ojos árboles, luces, bolas, renos, muñecos y cuanto adorno se le ocurre a la gente.
Existen los que se sufren una especie de "metamorfosis positiva" -según dicen- en esta época del año, corren por comprar un regalo, por comprar comida, por colaborar con las campañas navideñas de los necesitados (a los cuales han olvidado 11/12 del año). Quieren limpiar sus conciencias, acordarse del pariente solitario y desvalido, inclusive se convierten en presidentes de una suerte de sociedad protectora de animales (racionales) y deciden que todo aquel que esté solo debe pasar la Navidad con alguien.
Fiesta de unión, le llaman, y a veces me parece tan irónico ese nombre. Muchos justifician la fiesta para meterse la borrachera y tragadera de su vida porque sí que hay esmero en cocinar ese día. Fiesta de unión, cuando lo que más preocupa es qué le regalo a quién, o qué me regaló quién. Fiesta de unión, cuando la gente putea en la calle porque hay más tráfico, más delicuencia, más tumultos. Fiesta de unión, cuando terminan sentándose en una mesa personas que no se han soportado en todo el año -dizque todo se perdona ese día-. Fiesta de unión, cuando muchos se sienten obligados dividirse entre diversos sitios y correr por toda la ciudad para que nadie se resienta.
Fiesta, de acuerdo, pero cada vez más materialista y llena de pecados capitales. Pero bueno, yo respeto todas la opciones, son válidas para quien las vive. Sin embargo, siento que las mías no son respetadas, porque obviamente soy un ave raris.
Nunca tuve espíritu navideño, ¿tendré algún trauma infantil?. En casa no recuerdo haber visto jamás un árbol decorado, solo el nacimiento, cosa que me pareció y parece totalmente razonable. La Navidad celebra al fin y al cabo la llegada al mundo de alguien que según manda la teoría y la fe, se sacrificó por la humanidad y nosotros celebramos con despilfarro, estrés e indigestión.
A veces siento que en la Navidad solo cumplimos roles por obligatoriedad, como tantas veces en la vida, por ello recuerdo la letra de una canción del maravilloso Serrat cuando sugiere a un ejecutivo: "¿no le gustaría no ir mañana a trabajar y no tener que darle a nadie excusas para jugar al juego que mejor juega y que más le gusta?" Sería ideal poder hacer lo que a uno le venga en gana siendo feliz sin molestar a nadie; pero no se puede, es políticamente incorrecto y familiarmente condenable. Yo no pierdo las esperanzas de hacerlo algún día.
¡Mericrismas!
por Claudia C