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lunes, abril 27, 2009

Duda teológica

Me preguntaron alguna vez qué lugar ocupaba Dios en mi vida, vale la pena reflexionar al respecto aunque creo que no debería hablar ni de política ni de religión… ni de fútbol…
Sí creo en Dios, pero no en aquél que me quisieron enseñar toda mi vida, un Dios represivo, castigador, castrador, etc. etc. Mi educación religiosa fue el resultado de crecer en un ambiente familiar parcialmente religioso (madre sí/padre no) un colegio de monjas y curas que nos obligaban a confesarnos una vez al mes rigurosamente. Leer en misa, cantar en el coro del la iglesia con guitarra en la mano, recoger la limosna, en fin cuasi cuasi una vida monástica. Ésa era yo.
Al entrar a la universidad e ir descubriendo otras formas de pensar, me empecé a alejar de la Iglesia, y aquí me refiero a la Institución. Sin embargo, no sentía que Dios se hubiera alejado de mi vida. Descubro en ese entonces, sentimientos ambivalentes que creo son comunes entre miles de personas: creo en Dios, pero la Iglesia me aleja de ÉL.
Con mayor lectura, filosofía, sociología, antropología, etc. etc. uno va haciéndose preguntas más profundas; empieza a tomar posturas más cuestionadoras frente a ciertas instituciones que van confirmando que no evolucionan con los tiempos. Por ejemplo, qué diantres le debe importar a la Iglesia cuál es mi método anticonceptivo, por ejemplo.
Entonces tomas decisiones: puedo vivir sin la Iglesia pero Dios vive en mí. Y sin embargo, ¿dónde está cuando este mundo anda patas arriba y predominan sentimientos mezquinos? ¿dónde está cuando el ansia de poder destruye el mundo? ¿es todo resultado del famoso "libre albedrío"? Claro que para la Iglesia termina resultando un principio muy cómodo. "Dios te dio libertad, tienes que saber usarla, y punto" Cómo le dices eso a la mujer a la que se le muere el hijo en brazos, al hijo que ve a su padre atravesado por una bala, y ahí dudo. Aunque Descartes diría: 'Dudo, luego Dios existe". Pensamiento que se une a la siguiente idea que leí hace poco:
Debemos dudar. Mientras más dudes, más maravilloso ha de ser tu despertar. Si dudas poco, tu despertar será mediocre. Y si no dudas ¡nunca despertarás!
Y yo me quedo en esa nebulosa de la duda. Quiero creer dado que hay cosas que me pasan y que suelen estar más allá de mi entendimiento, y que definitivamente no son atribuibles al destino…

lunes, febrero 23, 2009

Tus pecados y los míos



Leo en estos días, espantada dicho sea de paso, que el Vaticano informa cuáles son los pecados (capitales) de acuerdo a los géneros (entiéndase masculino y femenino). En buen cristiano: ante qué tipo de tentación se inclinan los caballeros y ante cuál hacen su mejor venia, las damas. Dicen pues, estas estadísticas, que entre los hombres predomina (en este orden) la lujuria, la gula y la pereza. Entre las féminas: la soberbia, la envidia y la ira.
Reflexiono en primer lugar, ¿dónde queda el secreto de confesión? Porque claro, este informe realizado por un curita de 95 años me genera una enorme duda sobre la confiabilidad de los confesores. ¿O es que tienen una edad de jubilación? Además, añade (el teólogo en cuestión) que su investigación se confirma con la observación del comportamiento de los religiosos tanto curas como monjas, ¡sorprendente! Observación de personas consagradas a Dios, infidencia, pecados capitales: hermosa combinación.
Me imagino a este sacerdote en su confesionario con una suerte contador, tablero de puntaje, o tal vez un cuaderno celeste y otro rosadito en el cual va poniendo palitos debajo de cada pecado capital. Luego de esta “loable” labor realizada durante todo el ejercicio de su sacerdocio decide pues, colaborar con el Vaticano y pasarles su informe taaaaaaaaaaaaaaan interesante. Informe que sólo confirma dos verdades universales: por un lado, que somos pecadores y por otro, que el hábito no hace al monje.
Reflexiono en segundo lugar, que la famosa frase “las mujeres son de Venus y los hombres de Marte” parecería confirmada en esta clasificación pecadora. Los pecados también nos hacen habitantes de planetas diferentes. Los de ellos se basan esencialmente en el disfrute de la vida: el sexo, la comida y el descanso: todo en exceso. Leyendo entre líneas interpreto que los caballeros saben disfrutar de la vida. Mientras que ellas discurren entre los pasadizos oscuros de pecados que las vuelven unas amargadas y unas histéricas.
¡Pucha creo que este curita además de infidente resultó medio machista!

domingo, enero 25, 2009

Cuestionamiento de fe

No pretendo nuevamente tirar la piedra del "tema polémico" pero ya hace mucho tiempo atrás, quizás ya desde la época escolar quasi universitaria, se me planteó una duda que sigo sin resolver.
¿Fue Judas (el traidor) culpable de todo lo que le achacan? No es que ahora yo esté poseída misma Linda Blair después de tremenda blasfemia que he enunciado -dirán algunos- pero la verdad es que pensándolo bien bien bien no deja de haber cierta duda en el asunto. Dice así según todo lo que a mí me enseñaron:
Diosito se dio cuenta de que la humanidad, a la cual ÉL había creado, estaba patas arriba. Necesitaba salvar al mundo. En su gran amor decidió sacrificar a su único hijo hecho hombre. Jesucito tenía doce compañeros. Uno era Judas -que aparentemente era el más inteligente y mejor preparado-.
En la última cena, Jesús les comenta a sus apóstoles que uno de ellos lo traicionará. Cabe mencionar que esto tenía que pasar SÍ o SÍ puesto que de lo contrario, de ninguna manera se cumpliría el designio Divino. Si uno de ellos lo iba a traicionar, Dios ya lo había decidido, Jesús ya lo sabía de antemano, las Sagradas Profecías así lo auguraban... entonces: ¿tenía Judas escapatoria?
¿Están tan seguros? O era simplemente la pieza necesaria para que el plan Divino funcionara tal como lo planeado. Una vez cumplida su función, se suicida tal vez porque se dio cuenta de haber sido utilizado y no haber tenido escapatoria, su destino estuvo definido desde un principio.
No sé, yo particularmente y a mi edad no la tengo clara. Yo no puedo ver esto como muchos de los dogmas que he acepté durante tantísimos años, yo me sigo cuestionando.

martes, junio 17, 2008

Pecados Capitales 7: LA LUJURIA

De nuevo paso a pisar terreno minado. Cómo hablar aquí distinguiendo lo que puede ser “normal” de lo que puede ser considerado lujurioso… porque como suele ocurrir en las relaciones humanas no existe una normal. Apartando desde luego lo patológico,lo enfermizo, lo sórdido…
La pasión, el deseo, ¿qué ser humano no se habrá dejado llevar por ellos? ya sea mental o físicamente. La lujuria justamente está muy vinculada al instinto: la parte animal que sólo podemos controlar con el racional cerebro que tuvo un crecimiento tal que nos ha permitido poner cierto límite a nuestra vida. Algunos ponen más límites que otros. (¿Se han dado cuenta que, curiosamente, los más lujuriosos de la historia Borgia… pensar que son todos personajes vinculados a la iglesia?) (¿Se han dado cuenta que lujuria y lujo parten de la misma raíz?)
Si me ciñera a alguna de las definiciones teóricas investigadas llegaría quedarme con aquella que define a este pecado como aquél que incluye pensamientos o deseos obsesivos o excesivos de naturaleza sexual. Díganme ¿¿¿qué adolescente en el inicio de su despertar a la adultez no sería un pecador en potencia??? Por decir algo…. ¿no? Ya lo cité en alguna publicación pasada: “siendo un adolescente, lamento informarle que mi mente tiende a encontrarle un significado sexual a absolutamente todo….” Palabras sabias y proféticas de un adolescente de 15 años.
La pasión “quema” metafóricamente. Por ello es que hay que caminar con cuidado en este terreno lleno de bombitas que pueden estallar en cualquier momento. Hay que saber cuándo hacer que exploten, con quién, fijarnos bien por dónde caminamos porque en cualquier momento hacen ¡bummm y la cagada…! Además, la cosa es que esa explosión valga realmente la pena....¿no?


Debe ser por algo que en la concepción literaria de Dante hace que los penitentes caminen entre flamas para castigarse a si mismo de pensamientos lujuriosos. ¡Quema, quema!

viernes, junio 13, 2008

Pecados Capitales 6: LA CODICIA

Pisamos terreno minado. ¡Peligro!
Tomemos como la definición más certera aquella que dice que la codicia es la búsqueda y acumulación de objetos para lograr un estado placentero basado en lo material por encima de lo espiritual, especialmente bajo engaños o cualquier tipo de manipulación.
¿No es hermosa esta definición? Es tan clara, diáfana y transparente que no tengo que usar ejemplos de ninguna clase. Creo que en mi publicación Materialismo histérico, dejó por sentado algunos comentarios que ya no vale la pena repetir aquí.

martes, junio 10, 2008

Los pecados capitales 5: LA ENVIDIA

De nuevo, nos encontramos con otro pecado capital más cómun que el pan de molde. ¿Qué les puedo decir? Yo no podría creerle a nadie(s) que no haya sentido ni una pizca de envidia alguna vez en su vida. MENTIROSO(a) infame aquél que lo niegue tres veces mismo San Pedro.
Claro, que hay que distinguir envidia de la buena, a envidia de la mala.
A ver grafiquemos el tema con un ejemplo de la cada uno:
- Envidia de la buena: mi hija tiene 17 años ¡qué envidia!
- Envidia de la mala: cuando estaba en 1ero de primaria mi amigo Eduardo N. me reventó -a propósito mi pelota amarilla linda maravillosa-…y yo, lloré a mares (todo un trauma infantil).
Yo siento algunas que están “in between”, puesto que no van a causarle ningún daño ni trauma a la persona involucrada. Entonces, considero que no es tan pecaminoso el asunto, digamos que estamos en la zona gris: envidia de la estúpida regia que estaba con George Clooney, envidia de los que pecan de gula y no engordan ni un gramo, envidia de los que pueden dormir toda la noche de un solo tirón, envidia de los que pueden usar todo el pizarrón hasta la parte más alta (yo, de la mitad para abajo)… no es tan grave ¿no?
Con respecto a la envidia de la mala hay mucho que decir. Esa le suda a la gente por los poros y la gran mayoría de las veces no se puede esconder, el tono de voz, la mirada, una frase, siempre hay algo que juega una mala pasada y hace que el sentimiento se haga evidente. Acabo de leer El juego del ángel de Carlos Ruiz Zafón, el párrafo a continuación es bastante elocuente:
"La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes, por el mero hecho de exsitir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu y mente..."

jueves, junio 05, 2008

Pecados Capitales 4: LA SOBERBIA

No estoy de acuerdo cuando a este pecado capital también se le llama orgullo. Considero que tener orgullo es bueno, uno debe sentirse contento consigo mismo: es la base de la inalcanzable felicidad. Por lo tanto, voy a distinguir bien: la soberbia es sinónimo de arrogancia, pedantería.
¿Cómo veo personificado este pecado?, ¿En quién? … pues en Alan García…. ¿o no?
Caminadita, tono de voz, postura de los hombros, pecho/ panza enchidos en una constante lucha contra la gravedad, nariz con un ligera elevación y una humildad que brilla por su ausencia. Un pavo real que de pavo sólo la pechuga -grasosa en su caso- y de real ni mierda.
No obstante, la soberbia es ese tipo de pecado que cuando uno lo comete es difícil de aceptar, uno no anda por ahí diciendo: soy soberbio, soy arrogante, soy pedante, no es como decir soy perezoso, porque sería políticamente incorrecto.
¡Pucha! No puedo enumerar ejemplos de soberbia que dan vueltas en mi cabeza. Pero creo que basta con pensar el segundo que cualquier ser humano se siente superior a alguien porque tiene algo mejor, porque obtuvo alguna cosa primero, porque tiene fuerza física, porque tiene un tono más claro de piel, porque tiene ojos claros, porque habla español y no quechua, porque tiene dinero, porque tiene poder….. Dante los mete al fango.

lunes, junio 02, 2008

Pecados Capitales 3: LA PEREZA

O sea la flojera, el ocio. Visto como aquel pecado que nos llega a alejar de las obligaciones y responsabilidades que tenemos como seres humanos en la medida en que formamos parte de una sociedad y cumplimos un rol. Pero tampoco uno se va a dedicar frenéticamente a ello todo el día... tampoco, tampoco. Give me a break! Uno tiene sus derechos!
Sentir desgano, indiferencia con plena voluntad se oponen directamente a la solidaridad y a la caridad. Por algo dicen: la pereza es la madre de todos los vicios.
Y pregunto nuevamente ¿quién puede tirar la piedra piedra? Teresita de Calcuta y punto, porque de hecho, los seres vulgares y silvestres como tú y como yo encontramos un placer ENOOOOOOORME en quedarnos en calidad de bulto en nuestra cama o en nuestro sofá favorito acompañados de uno de estos grandes amigos o la TV o un buen libro, y pasarnos todo el día así…. Más allá del bien y del mal. El mundo se puede caer y nosotros nos dejamos envolver en los brazos de este “tan atractivo” pecado capital que ni siquiera lo consideramos lo que es… el pasaje directo a un lugar hiper caluroso.

Ojo, no confundir la pereza normalísima con la indolencia, es decir no ayudar por flojera, porque no provoca, porque no tenemos ganas de colaborar con los demás... "eso cansa" . Ahí es, cuando se vuelve totalmente condenable.

jueves, mayo 29, 2008

Pecados Capitales 2: LA IRA

Entendemos por este pecado capital a aquel sentimiento impredecible, incontrolado e inconmensurable de odio o rabia.
Hasta ahí la cosa se entiende y resulta siendo más común de lo que se cree. Yo siento ira cuando un imbécil se porta de manera prepotente y maneja como si yo no existiera. Ira cuando me insultan por ser mujer, ira cuando veo a una madre que jalonea a su hijo/a también con ira… ira cuando veo las noticias que cada día son peores. Ira por la niña violada y asesinada... No puedo evitarlo, la ira me carcome en estos casos. Pero, ahí queda.
Sin embargo, la ira va más allá: llega a la patología de la intolerancia, el prejuicio, el fanatismo, el racismo, el deseo de venganza y las consecuencias de ello dan como resultado el genocidio, el homicidio, las agresiones físicas de todo tipo. La historia tiene varios ejemplos de ello, y los seguirá teniendo.
La ira es pues una fiera, la ira está en nosotros de una u otra manera, lo racional es saber controlarla. Tema complicado, del que me siento impotente al no poder ironizar.

jueves, mayo 22, 2008

Pecados Capitales 1: LA GULA

Entendemos por este pecado capital como aquella actividad que consiste en ingerir en exceso comida y bebida. A ver… ¿quién tira la primera piedra? Difícil decirlo mientras alucino con un pedazo de panetón navideño con mantequilla, o un atracón de helado, comer lo que sea con salsa huancaína o empujarme una bolsa de snickers con un placer ENOOOOOOOORME!
No obstante, mi religión no me lo permite, y no me refiero a la prohibición impuesta por la Sacro Santa Institución Eclesiástica Románica Apostólica (SSIERA) y demás hierbas. Me refiero a que la gula y la balanza no hacen un feliz matrimonio, y menos la gula con mi jean negro que creo que me queda bien. ¿Qué hago? Peco y después limpio mi alma/ mi cuerpo vomitando… no resultaría una mala idea si no supiéramos a dónde nos puede llevar esta insana actividad.
¿Qué hago? Me empujo el pecado capitalísimo y soy feliz antes, durante y después… y ¿al día siguiente, en señal de penitencia, hago ayuno? Esta solución suena más lógica y menos divorciada de la SSIERA …mmm!
Les cuento que el gran Dante, en su magnífica obra La Divina Comedia, castigaba a los golosos parándolos frente a árboles cuyos frutos eran imposibles de alcanzar y por lo tanto terminaban sufriendo de hambre ad eternum.
Creo que mi panetón, mi helado y mis snickers están ahí la mayor parte del tiempo.

miércoles, mayo 14, 2008

Los siete pecados capitales: INTRODUCCION

Hace un tiempo que hable de los 10 Mandamientos y ahora me provocó hablar, poco a poco, de los Pecados Capitales.
De niña (recordarán los de mi generación) había un juego que se llamaba Los 7 Pecados. Siempre lo jugué pero nunca relacioné que el nombre de tal actividad lúdica, era la cantidad de pasos (7) que teníamos que dar para “matar” con una pelota al amigo que estuviera más cerca. Ahora que lo pienso un poco, cada pecado (paso) te acercaba a cometer un homicidio, y peor aún, de un el homicidio de amigo!!!
Siete los días de la semana, siete los enanos de Blanca Nieves, siete los pitufos más destacados (prometo artículo sobre el tema), domingo 7, siete los libros de Harry Potter, siete días se demoró Diosito en hacer el mundo, siete las maravillas del mundo, siete las notas musicales, siete los colores del arco iris, siete los años que pasan para que al matrimonio le dé comezón…Qué tal carga emocional para este número ¿no?
Los pecados capitales reúnen la lista de las siete tendencias más negras de los seres humanos: oscuras y típicas, oscuras y comunes. Pues en ellas caemos por pensamiento o por acción…. ¿quién es capaz de tirar la primera piedra? Seguro que la Beatita de Humay y unos cuantos más que forman parte de la lista de santos, beatos y candidatos a tales investiduras, con el respeto que se merecen. Se deben aburrir a morir…..

miércoles, abril 09, 2008

Castidatus est

He estado pensando en los curitas, pobres hombres de Dios, a raíz de dos episodios de los que he sido testigo indirecta.
El otro día viendo (esperando en Movistar) uno de esos videos hechos en casa, el capítulo que me tocó era sobre anecdóticas ceremonias matrimoniales. Hubo uno en particular que realmente me hizo reír: la novia a la hora de comulgar no tuvo suerte y la hostia se deslizó suavemente por su escote, miren ustedes a dónde fue a parar “el cuerpo de Cristo”. Acto seguido, ella trataba de sacársela ante la mirada inquisitorial, apurada y tensa del sacerdote que no hacía más que mirar ahí mismo para ver si el susodicho “cuerpo” lograba salir airoso de la situación.
De más decirles que el cura decidió tomar al toro por las astas y resolver el asunto “ipso facto” por lo que él mismo pretendió meter la mano ahí: en el mero mero escote. No obstante, desde el primer intento el pobre hombre de Dios se vio frustrado gracias a tremendo manazo que le acertó la novia diáfana, pura y verdadera.
El sábado pasado televisaron la boda de Juan Diego Flórez, una suerte de Príncipe Carlos Cholo y su novia Julia. El cuento es que el vestido de novia, tenía un escote (para mí normal) que para muchas señoras de la tercera edad resultaba un poco como que muy excesivo. Sobre todo si tomamos en cuenta que la ceremonia era en la Catedral de Lima y los casaba nada más y nada menos que el súper dúper sacro santo Arzobispo de Lima don Juan Luis…
Entonces, me puse a pensar: ¡Qué injusta es la vida con estos pobres hombres! Ellos que han hecho voto de castidad y cada sábado al menos una novia pura diáfana y verdadera se les aparece con un vestido cuyo escote sugiere provocativamente el camino hacia el pecado… las chichis, las juanas, las bubis, llámenlas como quieran, las tienen ahí: directo, sin escalas, al alcance de la mano. Son tentación… son tentación .. y la verdad es que con maldad en nombre de los fashion. O sea, es como que al diabético te lo llevas a la Fábrica de Willy Wonka! ¡ Un exceso!.
Ahora bien, creo que al fin y al cabo en el caso de las novias puras diáfanas y verdaderas podría disculparse…. Pero han visto cómo van ciertas damiselas a la Iglesia, bien ricas y apretaditas, too much…. Y obviamente no lo digo porque yo sea conservadora, puesto que la gente puede vestirse como su real gana se le dé… lo que ocurre que estos pobres hombres terminan haciendo un esfuerzo sobrehumano al impartir el sacro santo sacramento… un poco de respeto, ¿no?

viernes, marzo 28, 2008

Save the planet! Save the LIMBUS!

A Cecilia, por la idea y a Luli, por el conocimiento

Como verán por el tema, me ha dado un poco fuerte darle vueltas a ciertos asuntos teológicos… ¡pucha! y realmente me tiene preocupada. No obstante, esta duda, pregunta, curiosidad o como quieran llamarle me tiene un tanto inquieta puesto que tiene que ver con el destino de varias, miles, millones de almas que literalmente hace algún tiempo atrás se han quedado sin cobijo, gracias al bienamado, grandísimo, excelso, excelentísimo Papa Benedicto XVI. –Yo particularmente, me acabo de enterar hace poco-. Resulta que, hasta donde mi conocimiento teológico llegaba, el Limbo existía. Debemos partir en primer lugar de la definición de esta palabra. Consultando a mi gran amigo, el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) me quedo con las dos primeras definiciones: 1. Lugar o seno (¿dijo seno?), según la Biblia, estaban detenidas las almas de los santos y patriarcas antiguos esperando la redención del género humano./ 2. Lugar adónde, según la doctrina cristiana, van las almas de los que, antes del uso de la razón mueren sin el bautizo.
Bueno pues, como ustedes tal vez sabrán desde octubre del año 2006 el Papa decidió terminar, cerrar, clausurar este sacro santo lugar (porque ES un lugar, como habrán visto) y a todos aquellos que hayan recibido educación católica les enseñaron que era un lugar, ¿no?. El lugar ha dejado de existir….. Entonces, mi inquietud se basa en lo siguiente: a dónde michi se fueron todas esas almitas que tan alegre y pacíficamente vivían, (o sea moraban… porque decir vivían en realidad no es correcto) ahí. ¡Socorro! ¿A dónde han ido a parar esos miles de millones?

a) Al Cielo: imposible, no califican… no están bautizados. b) Al Purgatorio: tampoco, no han pecado ni de juego. c) Al Infierno: menos, ésos no tuvieron tiempo ni de enterarse cuáles eran los Diez Mandamientos que yo incumplo a cada rato….

¡Pobrecitos! Han sufrido un desalojo brutal sin más ni más. Sin compasión alguna han sido eliminados de la faz de la… nada… y ahora deben estar buscando lugar para su nueva morada. La cosa se les ha venido complicada, seguramente estas almitas ya hace más de año y medio dan vueltas como pollo a la brasa sin saber dónde establecerse. ¿Les parece justo?
¿Qué daño le causaba a nuestro bienamado, grandísimo, excelso, excelentísimo Papa Benedicto XVI dejarlos ahí tranquilitos no más? Ahora pues, nos enfrentamos a otro problema más de vivienda e hiperpoblación, sin resolver…

PD. El DRAE tendrá que sufrir ciertas modificaciones porque ahora esa palabra no hace referencia a nada.

martes, marzo 18, 2008

Los DIEZ mandamientos

He estado pensando mucho en esta historia de los 10 mandamientos, ¿será que ahora que está cerca la Semana Santa me vino la onda teológica….?
Estos consejillos, que nos acercan o nos llevan directo al Reino de los Cielos, si los cumplimos a rajatabla, me obsesionan un poquito, más en estos tiempo modernos en donde algunos de ellos me parecen bastante cuestionables o complicados de cumplir.
(Advierto que voy a usar los del Catecismo Católico que discrepan en orden con otros más ortodoxos):
I. Amar a Dios por encima de todas las cosas. Ese es relativamente fácil si es que tienes fe, si eres creyente por tus cuatro costados (o en todas curvas). Digo que es fácil si de cosas se trata; porque si me dicen que ame a Dios por encima de… por ejemplo mis hijos….
Padre, confieso que he pecado – ¿quién no?-.
II. No tomarás el Nombre de Dios en vano. Bastará que yo diga una frase para que éste se vaya al cacho: Hermanito, te juro por Diosito que mañana te pago… tengo un conocido que me debe hace cinco años que se van para seis. El pobre (chesu!) vive en pecado y ni cuenta se debe haber dado (espero que le dé una leidita a este artículo a ver qué pasa.....).
III. Santificarás las fiestas. La santificada de Navidad es la mejor, se gasta un huevo de plata en regalos y se come como condenado. Y todos felices celebrando el nacimiento del buen Jesucito. En Octubre, que viva el trague de Turrón de Doña Pepa al lado de las sangrientas corridas de toros junto con nuestro venerado Señor de los Milagros. ¿Qué es realmente santificar? ¿Ir a misa cuando es feriado religioso? ¿That’s it?
Padre, confieso que he pecado.
IV. Honrarás a tu padre y a tu madre. Ésta puede ser un poquito más fácil. Sin embargo, me imagino que en algún momento de nuestras vidas los hemos odiado a morir. O bien que algunos lectores le deben laaaaargas sesiones de terapia a sus papis y a sus mamis -porque la verdad es que hay cada ejemplar-…. Complejo de Edipo, Complejo de Electra... Mmm, creo que no era tan fácil la cosa ésta.
V. No matarás. Si se refiere físicamente vale! Más de uno la hizo. Pero cuántas veces queremos deshacernos de alguien…….
Padre, confieso que he pecado.
VI. No cometerás actos impuros. Éste me lo cambiaron porque antes era NO FORNICARÁS: no way! De paso me hace acordar a los curas de mi colegio que le decían a los chicos que si se masturbaban les iban crecer pelos en la mano!!!!!!
VII. No robarás. Pucha, aquí me huele que el porcentaje es muchísimo más alto de lo que creemos, pero muchísimo más: los pomitos de shampoo del hotel, un vaso, unos fosforitos, un chicle, un llavero, un lapicero, la colchita del avión, la almohadita, una caramelito…..
Padre, confieso que he pecado.
VIII. No darás falso testimonio ni mentirás. Hay tantas mentiras universales que merecerían otra publicación, Dios…. éste sí que lo pusiste recomplicado…. Además si disfrazamos la mentira con la de mentirablanca o piadosa, somos recontrapiadosos… estamos salvados.
Padre, confieso que piadosamente he pecado.
IX. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. Uyyuyuyy… ahí lo dejo.
X. No codiciarás los bienes ajenos. En su forma antigua es mejor…No desearás la casa de tu prójimo. No desearás la mujer de tu prójimo, su sirviente, su sirvienta, su buey, su burro, ni nada que le pertenezca a tu prójimo. Y ¿se salvan las que desean al hombre de su prójima o algo de lo que la prójima tiene? O ¿aquél que envidia al prójimo cuando algo le sale bien?

Qué les parece si vamos haciendo una colecta para el aire acondicionado.... ahí abajo lo vamos a necesitar.