
Lo cotidiano, lo femenino, lo popular, la vida. Temas que se pasean por la mente de una mujer que se sigue haciendo preguntas.
lunes, septiembre 28, 2009
De las fuentes de antes, a las fuentes de ahora

jueves, septiembre 24, 2009
Soy la gripe de Juan (y la maldición de María)
A pedido del público, he decidido escribir de vez en cuando sobre algunos avatares comunes de la convivencia en pareja o al menos de dos seres como Juan y María que comparten un sinnúmero de situaciones que la sobrevivencia en compañía supone. El post “En la salud y en la enfermedad…” dio pie a varios comentarios que convencieron a esta humilde bloggera a dar inicio a una nueva serie: María y Juan. Cuento con ello con la anuencia y paciencia de mi bienamado JC puesto que sin ello, esto acabaría mal. Aclaro y juro que no todos los contenidos serán de propia cosecha –Juan y María son en el fondo estereotipos de los seres humanos normales que caminan por la calle-. Ello se ha dejado sentir en los comentarios de los lectores y sugerencias de temas.
I
Desde que estuvo con una bata aséptica con abertura total en la parte posterior de su anatomía sobre una mesa de operaciones, la personalidad de Juan ha cambiado. María ha descubierto en él una sospechosa docilidad en la que las órdenes de ella fluyen con naturalidad y complacencia. Juan está con las defensas bajas y trata de sobrevivir a ello de la manera más ZEN posible. Parecía pues que la recuperación iba viento en popa y dada tal situación, María le propone a Juan irse a cenar fuera. Se lo merecen. Sin embargo…
II
Juan en menos de cuarenta días (lo que dura el puerperio) ha vuelto a caer con gripe. Ni la porcina, ni la aviar, ni la AH1N1 tendría la crudeza ni las torturas a las que se ve sometido cuando él pre-siente (porque no es una intuición), cuando Juan sabe que se ha “enfriado” y por lo tanto resfriado. Si no fuera Juan, se hubiera abrigado al sentir frío y punto, y de paso: no estaría jodido.
III
Juan está maleteado, el dolor de espalda, la respiración por la boca lo agotan… casi casi hiperventila, la congestión, el lagrimeo, los kleenex, el basurero, todo el universo de la gripe lo rodea. María solo sugiere tomar un antigripal para minimizar los síntomas cual propaganda de los quinientos antigripales que existen en la tv y se va a trabajar. En el reencuentro María se encuentra con un Juan que es un saco andante con los ojos inyectados, tercianas y cual víctima de un ataque febril decide abrigarse como pollo crudo en el Polo Norte y ponerse los kilos de polares que estén a su alcance. Sin embargo, Juan tiene 36.8° está más fresco que el pisco sour que seguramente se estarían tomando si hubieran salido a la calle. María, expresivamente maternal y silenciosamente “madrastral”, le vuelve a sugerir que tome otro antigripal y que no se meta a la cama. Le recomienda (en realidad: le ordena) solo descansar y tomar algo caliente. "Amorosamente" le dice -Tómate otro Panadol Antigripal como en la mañana-. Y por supuesto que ella va a buscar las pastillas para dárselas y descubre que Juan solo había tomado UN Panadol normal en todo el día. María piensa: "¿En la magnificencia de la corpórea humanidad de Juan qué es un panadol para la gripe elefantística que tiene esta pobre criatura abandonado de la mano de Dios?" El cuerpo de Juan sufre, el cuerpo de Juan lagrimea, el cuerpo de Juan pide a gritos a la madre naturaleza que deje de castigarlo de una vez por todas con este resfriado común. El cuerpo de Juan suspira por alcanzar la sanidad corpórea que recuerda tan lejana. María suspira por lo mismo.
lunes, septiembre 21, 2009
Los que ellas quieren...
Recordé que en mi primera juventud, mis ídolos eran Ryan O´neil y Robert Redford y ahora son dos viejos que aunque pueden haber envejecido con cierto estilo, son totalmente caducos para el público femenino y hay mejores en el horizonte. Hoy tengo otros...
Entonces se me ocurrió enviar un mensaje de ayuda a varias féminas con las que tengo confianza para que me contestaran la siguiente petición: les ruego que me den dos nombres de aquellos caballeros del universo público que les atraigan harto harto. ¡No calculé la bomba que solté!
En primer lugar, la muestra con la que he sacado los resultados estuvo compuesta por cincuenta y siete mujeres que contestaron en menos de 24 horas. Se comunicaron conmigo desde maravillosas chicas de 18 años hasta mujeres hermosas que ya pasaron la frontera de los “sin cuentas”. Por lo que podrán imaginarse, mis queridos lectores, las respuestas y los comentarios que recibí resultaron de gusto diverso. Intergeneracionales: Connery nació en 1930 y uno de los más votados, Pattinson, nació en 1986; interraciales: el gringuísimo Kurt Cobain hasta Denzel Washington; internacionales: desde el guatemalteco Ricardo Arjona hasta el escocés Matt McConaughey; de gustos extremos: el elegante Richard Gere hasta el “sucio” John Mayer. Pasando por (sorry por las omisiones puesto que la lista es bien "particular" y extensa) Miguel Bosé, Brad Pitt y Johnny Depp.
Los más votados fueron George Clooney y Hugh Jackman. Cabe destacar que entre el voto joven destacó Robert Pattinson (a quien tuve que buscar en Internet para ubicarlo). Yo ya estoy tía, pues.
Sin embargo, lo interesante de este ejercicio fue cómo mientras que ciertas mujeres se limitaban a mandar sus respuestas en el formato 1. XX y 2. YY, otras se despachaban con comentarios tan honestos que son dignos de publicación manteniendo el anonimato de las autoras y un cierto nivel de censura. Se soltó una catarata de hormonas que para qué les cuento. Lo más gracioso fue que muchas, no solo enviaban sus comentarios sino que también enviaban fotos, imágenes de los susodichos galanes, que por cierto, estaban muy bien seleccionados y no me sorprendería que las tuvieran hace tiempo entre sus archivos más preciados. Se agradece. Soñar ni cuesta ni paga impuestos, y en todo caso "particularmente" cada una sabrá cuán cerca o lejos está su " bien particular" de los "bienes comunes" ya citados. Total, todo gusto es subjetivo.
Los dejo con los comentarios más destacables:
-George está buenazo,...pero Nicolas Cage tiene algo también que me encanta,....pero cuando tiene el pelo largo y es misterioso y peligroso... ¿qué te puedo decir?......¡Sexy! Creo que es un tema que podríamos debatir en grupo…
-A mí me gusta Hugh Jackman y después de ver Wolvering cualquier chica le gustaría tener la marca de sus garras por todo el cuerpo! ¡Tiene un poto…..!
-Richard Gere cuando sube por la escalera eléctrica con frac y una rosa en la película "Shall we dance?"...wow!!!"
-Me has dejado pensando con cuál me quedo. Para mi definitivamente el rey de los reyes es y seguirá siendo por siempre Sean Connery.
-(pero tengo otros más!!!!! sólo necesitas dos????? jajajajaj)
jueves, septiembre 17, 2009
Cegueras colectivas

lunes, septiembre 14, 2009
Del alpinismo al "alpinchismo"

Este post lo escribo desde la perspectiva medio compleja y medio híbrida que implica ser profesora de secundaria y madre de familia. Advierto que tengo mi gran dosis de culpa en estas palabras. Seré cruda, puesto que ese es el asunto.
jueves, septiembre 10, 2009
¡Sorpresa!

1. Encontrar un billete en un bolsillo.
2. Haber disfrutado de una novela en cada una de sus páginas.
3. Encontrar un buen amigo en la madurez (o conservar contra todo pronóstico a uno antiguo).
4. Una calle sin baches.
5. Sentirse BIEN tratado en una entidad estatal.
6. Disfrutar de un buen bocado más de lo que habías esperado.
7. El silencio acogedor.
8. Ver una imagen que te impacte por su belleza.
9. Un día soleado en invierno.
10. Que te toquen en verde todos los semáforos de tu ruta.
lunes, septiembre 07, 2009
Del sabio mundo de la estética

viernes, septiembre 04, 2009
Familiares estigmas

Si un individuo (miembro de tan digna familia) quiere sacudirse de ello y vivir una vida “normal”, limpia, moral e íntegra no podrá tomar la decisión de hacerlo puesto que ello supondrá de arranque poner en riesgo su propia vida y de hecho la de sus parientes, por los que seguramente sentirá sentimientos fraternales como es natural y sano. No me imagino, a la distancia a un hijo de Pablo Escobar, por ejemplo, que podría haber soñado con ser una maestro de escuela o una hija que tal vez quería ser doctora, ya que el estigma de su apellido y trajín de vida le cortarían de raíz su vocación y deseo de mantener una vida digna y sobre todo, alejada de ese entorno.
martes, septiembre 01, 2009
Los adolescentes de ayer, los hombres de hoy

Ya no son mis alumnos, ni siquiera existe entre nosotros una gran brecha generacional; casi casi podría arriesgarme a decir que somos contemporáneos, puesto que estar con ellos ha sido tener un “café terapéutico” con tres viejos amigos a los que no veía hace tiempo y que me ponen al día de sus vidas. Hoy son hombres que trabajan, que han sufrido, llenos de responsabilidades. Estan avanzando y haciendo su propio camino.
Hombres a los que la vida, algunos más que otros, los ha golpeado dejando cicatrices enormes que han sabido superar. Pero en esta senda por la que avanzan reconozco a aquellos adolescentes que yo conocí hace quince años atrás. Son estos niños grandes que yo veía sentados conmigo, en la misma mesa matándonos de la risa de las anécdotas de ayer y analizando las situaciones de hoy. Hombres que me contaban sus sentimientos, hombres más modernos y menos conservadores que los de mi generación que no tenían ninguna vergüenza de mostrar su lado vulnerable y débil frente a su vieja (¿antigua?) miss del colegio.