jueves, enero 22, 2009

Frase célebre

Creo que en todas las culturas del mundo, o al menos las occidentales hay una frase que jamás queremos escuchar, nunca, never in the life….
No obstante, pasa de generación en generación, especialmente en la relación paterno-materno/ filial pues es ahí donde debe estar su real origen.
TE LO ADVERTÍ
¿No es una frase lapidaria acaso? ¿No pesa en nuestras conciencias cuando la escuchamos? ¿No nos genera un nudo en la garganta de frustración y rabia contra a quien la emite? ¿No provoca contestar: sí, sí, sí, ¿estás feliz? a quien la pronuncia apocalípticamente?
No obstante, es tan real... Es esa advertencia que a veces muestra que la gente que nos quiere, que ve más allá que nosotros en una coyuntura particular y tiene el valor de pronunciar porque justamente no quiere que suframos, quiere evitarnos un mal momento, una pena. Nosotros, sin embargo, reaccionamos llenos de rabia precisamente contra esa persona que nos hace la advertencia. Es como si en un jardín dijera: Cuidado: perro bravo y nos metemos corriendo al lugar, recibimos un mordisco de padre y señor mío y luego nos molestamos con la persona que puso el avisito…
Si somos…. y seguiremos siendo… tarados. Está en nuestra humana condición.
Cuando era niña juré que jamás les diría a mis hijos esa lapidaria frase: no cumplí el juramento, me engañé a mi misma.
Es un lugar inevitable en el crecimiento de nuestra conciencia.

1 comentario:

Mariní dijo...

Creo que hacer juramentos nos condenan...entonces luego decir me "mentí a mi misma" es igual a "te lo advertí"

me parece que en mi experiencia personal siempre tuve en el bolsillo "la historia contrafáctica"

DE LO QUE NO FUE PODRÍA HABER SIDO = DEBERÍA HABER SIDO = DEBERÍA HABER HECHO !!!

guauu creo que realmente estamos viendo el cambio de Paradigma adonde nuestra creencia que hay una linealidad en los hechos,
una estabilidad permanente en las creencias, y que los valores son de lo establecido sin contemplar la flexibilidad de lo creativo y rico que es cada momento...nos quita vitalidad
nos roba alegria,
nos escamotea tiempo tan VALIOSO de esta vida... que es un REGALO
de quién...?
no importa...
YA CON QUE SEA TIEMPO DADO DE LA VIDA MISMA ME BASTA PARA CUIDARLO DE DILAPIDARLO (Y CERCENARLO CON CULPAS Y LAMENTOS!!!)

gracias Claudia por compartir esta reflexión y provocarme mas nuevas certezas ... a experimentar.

MARINÍ