martes, septiembre 02, 2008

Sobre la lectura y nuestra generación

Aclaración: el tema de esta publicación no es inédito, forma parte de un correo electrónico que envié hace semanas atrás a cuatro grandes mujeres que me inspiran continuamente.

Una gran amiga me decía el otro día que había tenido una discusión con su madre porque esta última insistía en debería leer y su defensa se basaba en tres argumentos totalmente válidos y respetables: no tenía tiempo, ni el carácter ni la paciencia para enfrascarse en la lectura de un novelón de 500 páginas y por último, porque no le daba la gana. Sin embargo sé que le encanta leer artículos, The economist, Newsweek, Time entre otras lecturas vinculadas a su trabajo.
Ello, por supuesto, me hizo reflexionar en un punto en el que estoy empezando a ser más flexible: no es una obligación tener que leer una novela de 500 páginas, ni que ello genere discusiones y menos aún, culpas. La vida es lo suficientemente complicada para nosotros, los adultos, para hacer marejadas de algo que no va a ocurrir. Encima como si fuéramos unos niños nos lo siguen sacando en cara: ¡de horror!
La lectura, como actividad, forma parte de nuestra vida diaria, es inevitable. Leer un periódico, un informe, una revista mientras esperamos, un mail, un blog, whatever; es algo que yo le repito a los padres de los chicos con los que trabajo. Sin embargo, en el caso de estar en un periodo formativo (escolar) es innegable que es el terreno más fértil para lograr que el chico se interese por algo más que la TV, msn, Nintendo, etcétera. etcétera. etcétera. Ésa es la idea: diversificar la actividad cerebral de manera productiva.
Creo que nosotros pertenecemos a una generación que ejercita su cerebro en el día a día; hemos crecido con tres canales de tv, unas cuantas estaciones de radio, tal vez con Atari y, gracias a Dios, mucha conversación cara a cara (fundamental e irremplazable). Somos más expresivos, más comunicativos, más verbales, más leídos (directa o indirectamente), más reflexivos. El privilegio de pertenecer a una generación intermedia entre los sesentas y el nuevo siglo nos da un valor agregado... o por el contrario... nos ha malogrado la vida. Criticamos mucho la crianza que recibimos pero agradecemos los tiempos que nos tocaron vivir... Contradictorios por naturaleza como cualquier ser humano.
Leer o no leer, tiempo o no tiempo, he ahí los dilemas...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Efectivamente Claudia, la lectura está en todas partes, pues pensamos con "letras", así que uno no se puede sustraer a ello. Me pregunto qué pasa en la cabeza de los que no leen. Siento mucho pero tengo un prejuicio, quien no lee no amuebla su cabeza de la misma manera del que lee. Quizás me equivoque y exista otra dimensión tan válida para pensar, como la visual, que es la de las nuevas generaciones. Pues, por otro lado, a éstos se les intuye cada vez más inteligentes.... No lo sé. Sólo evoco una frase de Borges que leí hace poco (precisamente cuando entregaba tu trabajo): tanto los verbos leer, como amar y soñar no se pueden conjugar en imperativo, porque no se puede obligar a nadie a ser feliz. Laly

Idoia dijo...

Creo que ya leía mucho cuando fui a Lima, ya que en el cole leíamos libros cada semana (con 12 años, no nos tragabamos novelas de 500 paginas).

Cuando llegué a Lima estuve unos añitos sin leer nada porque no me apetecía, ni que me obligaran a leer... Hasta que en tus clases volví a cogerle el gusto a la lectura y a leer y leer. Leer sobre todo literatura latinoamericana ("un mundo para julius", qué gran libro, lo he leido ni sé las veces y lo he pasado a mis amigas por aquí entre otros)
Ahora estoy muy aficionada a novelones gigantes, me absorben, me encantan, me desvelan por la noche y me hacen compañia, porque comnsidero que un libro, es como una persona que te va contando y relatando cosas para hacerte disfrutar en buena compañia, como los amigos.
Salu2 desde Bilbao. Idoia

Viva Caillaux dijo...

Claudia, gracias a tus clases, en mi adolescencia no perdí la costumbre de la lectura, es más, se volvió algo importante e indispensable .. la lectura me hace generar miles y miles de imágenes en mi cabeza, transportarme a otros lugares ..
además, debo felicitarte públicamente por el premio que ganaste por este blog !! sigue adelante !

Ojoavizor dijo...

Un libro es una puerta hacia lo desconocido. Al abrirlo, siempre encontraremos un espejo, en el cual, nos veremos reflejados de alguna manera.Esto es así, por el poder de la palabra. Ella nos revela nuestros secretos más profundos.Esos secretos que solo se pueden decir, en silencio. La lectura, en realidad, libera nuestros silencios.

Fue muy placentero leer tu post en silencio.

Ojoavizor
http://ojoavizorlimaperu.blogspot.com/

Mia R.A. dijo...

Claudia,
Debo agradecer haberte tenido como profesora de literatura en el colegio. Recuerdo tus correcciones en mis exámenes y ensayos y lo mucho que me fastiaba tener algún error.

Una vez pude haberme sacado 20, pero me bajaste puntos por no separar en párrafos la redacción. En ese momento no lo entendí, pero ahora que miro en retorspectiva, veo que lo más importante es conocer los principios, los fundamentos del por qué de la cosas.

Gracias por no darnos nada de manera fácil. Por obligarnos al trabajo y esfuerzo en los detalles.

"It's the little details that are vital. Little things make big things happen" John Wooden.

Claudia Cabieses dijo...

Gracias por los comentarios. Sobre todo aquellos que vienen de tres maravillosas exalumnas otrora, amigas ahora.
Seguimos en la lucha mientras que "la fuerza me acompañe". Aunque ahora necesito más fuerza!

Santiago dijo...

Me siento totalmente identificado con este post por una razón muy cierta e irónica. Hace aproximadamente 30 minutos me encontraba a mí jugando wii, cual gringo obeso, y me dije a mi mismo que era tiempo de tomar un pausa y visitar "el blog de la miss Claudia".Luego, leyendo todo lo que has puesto en este post, no me he podido sentir más culpable por haberme pasado toda la mañana jugando hasta tener los ojos cuadrados, pero luego de leer el principio, no me pude sentir más aliviado por el hecho de que almenos algo leo (teniendo en cuenta que entrar a "enpuntomuerto" se considera como una actividad de lectura).

Por otro lado, estoy comenzando a sufrir el fenómeno del "no tener tiempo" ya que, entre el cole y la pre, me esta costando, incluso, jugar mi tan presiado Wii. Todo esto me me hace preguntarme: ¿Qué pasaría si en el futuro se me da por leer Don Quijote y no tengo el tiempo?.