jueves, febrero 12, 2009

De una simple cita

Las novelas se escriben para reparar en el mundo la ausencia perpetua de lo que nunca existió



La frase citada viene de una novela que acabo de terminar: Purgatorio de Tomás Eloy Martínez, gran autor argentino. La verdad es que cuando la leí tuve que parar de leer para darle vueltas a la idea. Yo no sé por qué pero hay ciertas novelas que me producen esa sensación: tomo papel y lápiz –amo escribir con lápiz- y copio la frase que me gusta, luego le doy vueltas, la pienso, y ahora en este presente la sigo pensando.
Le he dado varias vueltas, y creo que la certeza en esas palabras me llevan a concluir, redundantemente, que es una gran verdad. A pesar de que muchas novelas se nutren de la realidad, justamente llenan espacios inimaginados por seres humanos comunes y corrientes como nosotros. Hay historias que nunca se van a dar, hay personajes que nunca van a existir, hay historias de amor que nunca se van a vivir y sin embargo, viven en nuestra mente, una vez que las hemos “conocido”, como que empiezan a ser un poco nuestras.
Pero, ¿qué es reparar el mundo? Pues en una explicación obvia: volver a pararlo. Ahora que el mundo se cae a pedazos, qué mayor y mejor refugio que un libro. Sin embargo, también significa: restablecer las fuerzas, enmendar, advertir algo, arreglar lo que está roto (entre otros significados que me da mi gran amigo DRAE).
Por ello siento que una novela también reparan MI mundo, TU mundo, puesto que a aquellos que nos gusta leer en ese momento tenemos un momento en el que hago una pausa para restablecer mi fuerza, enmendar mi día, advertir gracias a la lectura de que existe otro mundo –a veces mucho mejor que el nuestro- , arreglar mi enmarañada psique.
Me cuenta mi hija que sus amigas se han enfrascado en diferentes lecturas, todas están leyendo una novela, y me complace pensar en estas maravillosas chicas que después de un año de haber roto el cascarón colegial viven –sin ser conscientes de ello- una reparación constante de su mundo.

2 comentarios:

Idoia dijo...

Claudia, que razón tienes... Me encanta leer antes de acostarme, para desconectar del día y enfrascarme en otros mundo...
Últimamente cada 2/3 semanas cae algún libro en mis manos... Esta tarde misma me va a caer (una amiga me va a prestar (adoro prestar y que me presten libros)) "los hombres que no amaban a las mujeres" y tb su segunda parte "la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina"... ya te contaré peor pintan muy bien...

Anónimo dijo...

Claudia, nosotros los del Derecho estamos contaminados... No puedo dejar de pensar en que reparar también es resarcir, pagar deudas,indemnizar,intentar volver las cosas a su estado original, algo por supuesto imposible. Quizás también en esa frase reparar en el mundo... pueda interpretarse intentar arreglar lo que se ha dañado..., incluso en las ausencias, en lo que no se ha dicho y hecho... y se debía decir o hacer. Laly