domingo, mayo 17, 2009

Otra vida que se apaga

Nunca he sido de la idea de escribir elegías ni nada por el estilo. Pero la noticia me agarra un domingo que empieza a ser gris y después de la noticia, más gris todavía: murió Mario Benedetti, poeta y narrador uruguayo que supo con humildad caminar por el mundo de la literatura a paso seguro y convincente.
Para mí, fue un autor que tuvo especial influencia en mi vida, en temporadas de amor y desamor, en momentos vitales como en mi boda, en mi labor docente, en mi crecimiento personal. No sé, era un autor al que siempre volví, vuelvo y volveré puesto que siempre me acompañaba en las buenas y en las malas. Es jodido, hoy, hablar en pasado.
Perder a Benedetti, perder a esa cretividad tan franca y humana me remueve, me hace pensar en miles de lectores que sentirán lo mismo que yo. Me hace pensar en palabras que leo todos los días en una suerte de cuadro que me regalo JC y tengo en mi escritorio : y en la calle codo a codo, somos mucho más que dos.
Saramago, se encargó en las últimas semanas de promover la lectura de este escritor a través de su blog (El cuaderno de Saramago), y ello para mí como lectora de ambos y simple mortal solo representa el amor y solidaridad que se encuentra en los verdaderos amigos. En los humanos que a pesar de la fama, no se dejan llevar por la mezquindad de los flashes.
El autor de la tristeza de Martín Santomé en La tregua, el personaje que temía que todos sus días se volvieran domingo..., nos deja un domingo.
Qué mejor homenaje que volver a sus textos, es un deber espiritual. Una vida se apaga, pero su voz no tiene que silenciarse.

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas pobres
y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca
creas este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte
sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
(Mario Benedetti 1920-2009)

3 comentarios:

Sandra dijo...

Gracias amiga creo que la literatura mundial está de duelo, pero los uruguayos hemos muerto tambien un poquito. En "nuestro Montevideo está lloviendo" y recuerdo una frase que siempre atesoro y que es de él.
“Por más que el presente sea de turbación e incertidumbre, y aunque hayamos perdido tantos sueños, espero que no cometamos la imperdonable tontería de perder también nuestra esperanza".
Perplejidades de fin de siglo
1990
Mario Benedetti 1920 Paso de los Toros - 2009 Montevideo

Camila dijo...

Lindo post Claudia, gracias por darme un tiempo bonito para recordar y parar en medio de tanta chamba.

Mariní dijo...

...lo primero q leí esa noche cuando supe que partió fue sobre su "Alegría"...y ahí surgió .
"HASTA LA ALEGRÍA SIEMPRE"!

Gracias por dejar también testimonio de alguien que es de todos los corazones HUMANOS Y CONECTADOS AL ALMA CORAZÓN !

http://marini-cieloytierra.blogspot.com/2009/05/hasta-la-alegria-siempre.html


un saludo

MARINÍ