lunes, agosto 18, 2008

Olimpiadas, las de mis tiempos...


Estoy frente al televisor viendo por un canal nacional la lucha de Nadal con el chileno Gonzáles por la medalla de oro. ¡Buen partido! Sin embargo, es bien poco lo que he visto de Beijing 2008 juegos tan cuestionados. La niña fea que canta lindo y la niña linda que no canta nada. Los aplaudidores contratados… en fin.
Me embarga una tristeza enorme por el hecho de no haber podido pegarme a la pantalla en las competencias de gimnasia acrobática. Soy una fiel admiradora de esa disciplina desde que tenía 12 años y vi a la gran Nadia Comaneci en las competencias olímpicas de Montreal en 1976. Desde luego que yo tenía esa gran fantasía: volar por los aires, caminar sobre la barra de equilibrio; fantasía complicada porque la redondez de mi figura y la lujuria con la que, en esa época, devoraba los panes de molde con mantequilla me lo impedían (era lujuria, no era gula). Hoy, mi religión nutricional me impide hacer eso con los panes y con mis recién cumplidos 45 años no me puedo parar con equilibrio ni siguiera en un step.
Extraño a Pocho. Para los que no lo sepan, Pocho Rospigliosi hace unos 30 años tenía un programa que se transmitía los sábados y los domingos llamado “Gigante deportivo”, no recuerdo muy bien el horario, pero me parece que era de 12 del día a 5 de la tarde. En esa época se acuñaron frases como:…. Ya vienen los goles de Cubillas! Frase con la que Pocho nos amenazaba todo el día, cuando al final del programa pasaba los goles del “Nene” en México 70. Varios comentaristas deportivos le hacían compañía. Coco Cárdenas era uno de ellos, que en realidad estaba tan viejo que estaba en categoría Muppet. Imagínense que él había sido profesor de “Gimnasia”-como se le decía al curso de Educación Física- de mi madre en los años 30! Todo un Tutankamón deportivo.
"Gigante deportivo" era un templo del deporte. Una ventana a todas las disciplinas, aunque como siempre el fútbol era el hijo predilecto. No obstante, en época de olimpiadas te dabas una “panzada” de atletas en todo el sentido de la palabra. Extraño a Pocho. Esgrima, gimnasia, natación, tiro, artes marciales, volley, nado sincronizado, waterpolo, etcétera, etcétera, etcétera.
La famosa globalización me quitó las olimpiadas. Ningún canal de cable por el que pago un servicio mensual es capaz de brindarme la satisfacción de admirar a los grandes compitiendo entre grandes. De los cinco o seis canales dedicados al deporte, ninguno le ha dado la atención que se merecen. Es cierto que un canal nacional hace su mejor esfuerzo, pero no es suficiente. Te da pedacitos de olimpiada.
Pruebo acordarme de aquellas que viví : México, Munich y los terroristas, Montreal y Nadia, Moscú y el boicot, Los Angeles, Seúl y la medalla de Plata de nuestras voleibolistas..., Barcelona y luego me confundo. La memoria más cercana me empieza a fallar.
¿En qué momento han empezado a alejarse de mí? ¿Tal vez cuando la política, el dinero y los medios empezaron a utilizarla este macroevento como “cancha” de sus propios intereses?
Extraño a Pocho, aunque tuviera dientes de conejo, cara de pavo y hablara tonterías de vez en cuando.

2 comentarios:

El Jusip...! dijo...

Muy bueno tu blog, me ha gustado bastante, ah... ya me suscribí, espero que sigas escribiendo.

Joseph

Sandra dijo...

Me pasa algo parecido con la memoria reciente, en realidad recuerdo cosas muy parecidas a las que tú recuerdas.
La clausura de los juegos de Moscu en el 80 y el osito (mascota de los juegos) al que se le caía una lágrima. Y bueno Mark Spitz con sus 7 medallas!!! luego de Munich 72. Obviamente todas queríamos ser Nadia, igual tu tenias mas chances!!