
Estaba leyendo un libro que hacía referencia a la mirada, y cómo ésta había logrado que el narrador reflexionara sobre muchos aspectos de su propia vida. Me quedé pensando...
Qué información puede lograr que el cerebro tenga la capacidad de enviarle al nervio óptico una determinada señal para que una mirada, una sola mirada pueda ser capaz de transmitir mensajes concretos?
Caramba! Hay que revisar qué miradas pueden ser archivadas en los anales de la historia. La que le lanzó el Minotauro a Teseo antes de que lo matara, las que debieron intercambiar Bolívar y San Martín, la de Julio César cuando vio a Cleopatra por primera vez, etc. etc. etc.
Las más terrenales, la de la madre que contempla a su hijo recién nacido, la del hombre que sufre cuando ve perder a un hijo, la de la sencilla alegría, la del dolor físico, la mirada de frustración, la mirada de deseo, la mirada de satisfacción, la mirada de envidia, la mirada de paz...
Y es que todo esto, me ayuda a confirmar (y quizás sólo a mí misma) que aquello dicho hace siglos por San Agustín puede ser verdad: los ojos son las ventanas del alma.
Las miradas se graban en la memoria. Yo tengo una gran colección que me acompañarán toda la vida, la mayoría las guardo con mucho amor, pero por ahí conservo algunas que me gustaría borrar de mi disco duro.
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